domingo, 31 de marzo de 2019

REGRESA EL CEPA (2019). ENTREVISTA A VÍCTOR MATELLANO, GUILLERMO MONTESINOS Y JOSÉ BONO

El 30 de marzo de 2019, Charlas de Cine estrenó el documental "Regresa El Cepa" de Víctor Matellano. La película se centra en los numerosos problemas con la censura que sufrió la película "El crimen de Cuenca" de Pilar Miró en plena Transición, incluyendo el secuestro del film, que no pudo ver la luz hasta 1980; o el proceso hacia Pilar Miró. Finalizada la proyección Miguel Ángel Rodríguez Villar fue el encargado de moderar la charla posterior, que contó con la presencia del propio Víctor Matellano, el actor Guillermo Montesinos (que interpretó a El Cepa en el largometraje) y el político José Bono, ambos presentes en el documental junto a Gonzalo Miró (periodista e hijo de Pilar Miró), los actores Héctor Alterio, Assumpta Serna, Mercedes Sampietro, José Manuel Cervino y Francisco Casares;  los guionistas Lola Salvador y Juan Antonio Porto, la jefa de producción Sol Carnicero, el director de fotografía Hans Burmann, la maquilladora Paquita Núñez, el músico Antón García Abril, el director de doblaje Claudio Rodríguez o el ayudante de dirección Miguel Ángel Díez.


Qué fue de: Víctor Matellano, ¿qué te impulsó a rodar "Regresa El Cepa"?


Víctor Matellano: Hay un poco de casualidad en todo esto. Yo estaba rodando el western "Parada en el infierno" (2016) con Guillermo Montesinos, y siempre le decía que había dos personajes suyos que me parecían muy representativos, y esos eran Pajarito en "Todos a la cárcel" (1993) de Luis García Berlanga, y El Cepa en "El crimen de Cuenca".  Yo era muy pequeño cuando se estrenó "El crimen de Cuenca", pero si había escuchado a mis padres hablar sobre todo el follón que se había formado con la prohibición del estreno de la película. Luego pude verla en un reestreno, y me llamó la atención la premisa del film, sobre como dos amigos que son como hermanos, podían llegar a traicionarse y rechazarse sólo por evitar más torturas y salvar la vida. De este modo surgió la idea de volver a lugares de filmación como Belmonte y Osa de la Vega, para rodar allí con Guillermo, que no había regresado desde el rodaje original. En medio de todo ello, apareció el libro de Emeterio Díez Puertas titulado "Golpe a la Transición", así que hablé con él. También incorporamos a Antonio Durán y se estableció el guion, para el que tuvimos que estudiar unos 700 folios. Es curioso que se cumplieran 40 años de todos los sucesos, y a la vez, el devenir actual de nuestro país, ha desembocado en hechos similares. 

QFD: Guillermo Montesinos, ¿cómo fue volver a los lugares de rodaje y a reencontrarte con sus habitantes?

Guillermo Montesinos: Emocionante como nos atendieron 40 años después del rodaje. Recuerdo que cuando era joven y hacía teatro por toda España, se hablaba sobre el lugar de nacimiento de cada uno, pero si alguien era de Cuenca, siempre se decía "De la tierra del crimen". Yo tuve la suerte de que Pilar Miró me vio en una obra de teatro y me llamó para hacer la película, y a partir de ahí descubro todo lo que había pasado. Así que para mí fue un honor contar la verdad de esta historia y reivindicar una tierra maravillosa como es Cuenca. Para mí significó muchísimo a nivel personal y profesional. Después del rodaje, vivimos con frustración el hecho de que la película no podía estrenarse, pero al ver el documental he hecho una retrospectiva, y me entra el miedo y el acojone, al ver en qué estuvimos metidos.

QFD: José Bono, ¿cómo era la situación política y social en el momento en que se rodó "El crimen de Cuenca"?

José Bono: Agradezco mucho a Víctor Matellano, que pensase que yo podría aportar algo a la película. Viendo el film, está todo muy bien dicho y ordenado, y el trabajo de Guillermo es emocionante.  En el año 1979 yo era Diputado en la Primera legislatura, y en aquel momento, no teníamos la Democracia consolidada. Aunque se había aprobado la Constitución en 1978, se produjo el Golpe de Estado de 1981, y poca gente recuerda que el 27 de octubre de 1982, se produjo un segundo intento de  Golpe de Estado por parte de los hermanos militares Crespo Cuspinera. Habían quedado muchas estructuras vigentes que habían servido al Régimen Franquista, como policías, jueces y funcionarios. A mí lo que más me impresiona de la película son las torturas reales que se reflejan, desde lo de las uñas, hasta lo de la ducha.  

QFD: Guillermo Montesinos, ¿fuisteis conscientes durante el rodaje de la controversia que iba a generar ?  


G.M.: No, y era porque en aquel momento lo vivíamos todo con entusiasmo, pensando que la Democracia iba a cambiar el país. Algo oíamos, y sospechábamos que a los Guardia Civiles les molestaría ver reflejado en una pantalla la manera en que torturaban. Sin embargo, no pensábamos que se pudiera prohibir la exhibición o secuestrar las copias. Además, el caso de la película estaba plenamente demostrado.  

QFD: Víctor Matellano, ¿qué es lo que más te sorprendió el proceso de grabación?

V.M.: Lo que más me sorprendió fue la intervención de Gonzalo Miró. él sabía del documental, pero estaba muy cauteloso y no sabía si decidirse a participar. Pero tuve la suerte de coincidir con él en el homenaje a Diego Galán que llevó a cabo la Academia de Cine, así que le dije que le iba a pasar el documental, que ya estaba casi terminado. Al terminar de verlo, Gonzalo quedó muy impresionado , ya que él sólo tenía 16 años cuando falleció su madre, y aunque recordaba cosas de "El perro del hortelano" (1996), nunca escuchó a su madre hablar sobre "El crimen de Cuenca". De modo que no dudó en apoyarlo y en participar con su testimonio.   

También fue muy emotivo el momento de volver a grabar con Guillermo y los vecinos del pueblo, que accedieron encantados a volver a recrear la famosa escena en la que el Cepa regresaba al pueblo, y algunos de ellos eran los que habían participado como niños en la original. 

Otra cosa que no olvidaré, pese a que no sale en la película, es cuando Diego Galán lloró al relatarme el pase de la película en Buenos Aires. Ahí se demuestra la fuerza que tiene el film, que incluso llegó a ser motor de cambio. 

Q.F.D.: José Bono, ¿piensa que la clase política fue consciente de la encrucijada en la que se vio sometida la película para la libertad de expresión en este período de cambios para España?

J.B.: La clase política era consciente de ello. De hecho, la Transición fue un ejercicio complicado y difícil, y es de las mejores cosas que ha hecho el pueblo español. Fueron unos años en los que vivíamos peligrosamente. Esta película fue fundamental para el pueblo español, que ya este no soportaba aquellos jueces y policías del franquismo, que durante 40 años se habían beneficiado de la ausencia de libertad.   

QFD: Guillermo Montesinos, ¿no sorprende que en todo el proceso judicial, sólo estuviese procesada Pilar Miró?

G.M: Esto fue debido a que les molestaba que Pilar fuese la directora y que mandase. 

QFD: Guillermo Montesinos, ¿cómo fue trabajar con Pilar?

G.M.: Pilar siempre tuvo un cartel de mujer dura, de fuerte temperamento, pero en mi caso yo conocí la parte cariñosa de ella. Era una mujer culta, interesada en el teatro. También me dijo que ensayara la manera de andar, me documentó dándome toda la información sobre El crimen de Cuenca, y me recomendó ver la película "El árbol de los zuecos" (1978), aunque yo ya la había visto. Muchos decían que no dirigía, pero en realidad, claro que lo hacía, lo que pasaba es que no perdía el tiempo en explicar a un actor cómo debía de componer su personaje. Ella tenía capacidad de síntesis y muy buen gusto. 

QFD: Victor Matellano, ¿piensa que es injusto que no se premie en Los Goya a documentales sobre historia del cine, en detrimento de los de contenido social?

Víctor Matellano: Siempre que hay un documental sobre cine, suele estar nominado, aunque no suele ganar. Esto es debido a que muchas veces no se valora tanto la calidad de la película, sino su contenido. Eso ocurrió en la pasada edición con la necesaria "El silencio de otros", que trataba sobre un tema tan importante como la memoria histórica. 






  





lunes, 25 de marzo de 2019

CONCIERTO DE EUROPE EN ESTADIO EL PEÑÓN (PUERTO DE LA CRUZ)



El sábado 23 de marzo de 2019 se celebró el concierto de la veterana banda sueca Europe en el Estadio El Peñón de El Puerto de la Cruz.


El evento comenzó a las 20:00, con la actuación de los teloneros, la estupenda banda canaria Monkey Faces, que interpretaron temas como "Plastic Faces".



A las 21:30 fue el momento en que los componentes de Europe irrumpieron en el escenario: Joey Tempest (vocalista), John Norum (guitarra), John Levén (bajo), Mic Michaeli (teclados) e Ian Haugland (batería).

Con un setlist idéntico al del concierto celebrado el día anterior en el Gran Canaria Arena, buena afluencia de público y una puesta en escena austera pero efectiva, Joey Tempest destacó como un frontman carismático y dinámico, sin parar de moverse por el escenario, realizando algunos malabarismos con el pie de micro y el micrófono de mano, y gritando palabras autóctonas para conectar con el público canario como "guagua" o "chacho". El resto de la banda estuvo a un gran nivel acústico y dejaron entrever su veteranía y profesionalidad en el escenario.



Abrieron con "Walk the Earth", single homónimo de su último álbum, publicado en 2017; y "The Siege", también perteneciente a este disco (ambos con un sonido más maduro). 

Luego llegó la estupenda "Rock the Night", uno de sus mejores hits de "The Final Countdown". El repertorio fue variado, y en su mitad incluyó temas de su segundo disco "Wings of Tomorrow" ("Scream of Anger" y "Wasted Time") y  de "Out of this World" ("Sign of the Times"), que combinaron con canciones de las últimas dos décadas ("Last Look at Eden", "Firebox", "War of Kings" y "Hole in My Pocket"). 


Tras la popular y coreada balada "Carrie" y "Ready or Not", se dio paso uno de los momentos más divertidos de la velada, con Ian Haugland interpretando una versión heavy de "La Overtura de Guillermo Tell" a ritmo de vértigo.

En la recta final, regresaron a su disco más vendido con "Heart of Stone". Con "Superstitious" abandonaron el escenario, pero como era de esperar, regresaron para cerrar la correcta actuación de 90 minutos con dos hits como "Cherokee" y la emblemática "The Final Countdown", que fueron todo un fin de fiestas.


Agradecimientos: Erick Canino Magdalena (Relaciones públicas de New Event).

Redacción: Alex Medina.
Fotos: Irene Morales.
  






     



domingo, 24 de marzo de 2019

ENTREVISTA AL REALIZADOR JUANMA BAJO ULLOA "LA FIGURA DEL CENSOR YA LA HACE EL PROPIO PÚBLICO"



"La figura del censor ya la hace el propio público", comentó el director y guionista Juanma Bajo Ulloa (Vitoria/1/1/1967) en la entrevista que Miguel Ángel Rodríguez Villar le realizó en la MIDEC  (Muestra Internacional de Cortometrajes de la Universidad de La Laguna), que tuvo lugar el viernes 22 de marzo de 2019. 

En este evento también se proyectó una muestra de cortometrajes ganadores como "Cunetas" de Pau Teixidor (Premio al Mejor Cortometraje); "La muñeca rota" del cineasta grancanario Daniel León Lacave (Premio al Mejor Cortometraje Canario); "Camposanto" de Pablo Adiego (Mención Especial a la Mejor Dirección); "Seattle" de Marta Aledo (Premio a la Mejor interpretación para la actriz Nuria Herrero); "Areka" de Begoña Vicario (Premio al Mejor Cortometraje de Animación); y "El mar inmóvil’, de la directora natural de Gran Canaria Macu Machín. 

La entrevista Bajo Ulloa se completó con un adelanto de su próximo proyecto, la película muda "Baby". 

QUEFUEDE: ¿Cual es su opinión de  festivales de cortometrajes como MIDEC y como fue su experiencia previa en este campo?




Juanma Bajo Ulloa: La labor de estos festivales es muy importante. Gracias a ellos, muchos realizadores ven la respuesta de su trabajo, donde a veces los premian y otras no. Si no fuera por la primera vez que proyectaron mi corto, yo no me hubiera dedicado al cine. Esto sucedió en Vitoria, ante 200 personas, y significó algo muy grande para mí, una emoción extrema, como un chute de adrenalina, y el aplauso del público significaba que no sólo lo habían entendido, sino que les gustaba. Por eso me iba apoyando en cada evento y festival, y gracias a eso, seguí haciendo más cortometrajes. Hay que reconocer que el brillo de los actores y los grandes eventos, a veces no deja ver la auténtica luz del cine, que está en la base de los que no se han formado.

QFD: ¿Cómo fue la experiencia de ganar el primer Goya en la categoría de Mejor cortometraje por "El reino de Víctor" (1989)? 

J.B.U.: A raíz de ello me di cuenta que automáticamente se pasa a otra categoría, y los compañeros empiezan a considerarte un profesional. Sin embargo, ahí también aparecen intereses comerciales y personales, en relación a como va ser tu trayectoria posterior. 

QFD: Luego ganó los de Mejor director novel y Mejor guion original por "Alas de mariposa" (1991), ¿cómo afrontó este proyecto?:

J.B.U.: "Alas de mariposa" (1991), fue mi primera película, y también fui reconocido, me concedieron entrevistas y me descubrieron. Sin embargo, es en este punto donde uno tiene dos opciones, por un lado está mantener tu libertad creativa y hacer lo que quieres, y por otro, escuchar los cantos de sirena que te van lanzando de la productoras o las subvenciones de la propia política. En mi caso, yo decidí seguir el primer camino buscando películas que hicieran pensar y tomar decisiones. 

Cuando uno quiere algo y no encuentras la manera por no encajar en una industria que está establecida de un modo determinado, puedes apartarte del camino o jugártelo todo. Yo hice "Alas de mariposa" cuando era muy joven, tenía unas ayudas pero no eran suficientes para poner en marcha el proyecto. Así que en una alarde de osadía e ignorancia suprema, y gracias al apoyo de mi madre y mis hermanos, hipotecamos la casa donde vivíamos. La osadía que tenía en aquella época, era difícil de soportar, encima en Vitoria no había tradición de cine, y tuve que buscar a los técnicos o contar con el rockero Miguen Mendizábal para la banda sonora. Cuando se estrenó, Fernando Trueba acudió a verla y me dijo que estaba muy bien, pero que como no ganase el Festival de San Sebastián, no iba a poder estrenarla. Y en mi osadía, yo pensaba que era posible, y pese a que es más fácil ganar la lotería, al final sucedió. 

QFD: ¿Y la "La madre muerte" (1993)?

J.B.U.: "La madre muerta" fue consecuencia de la buena acogida de mis anteriores trabajos, de ella me alegro especialmente de haberle dado un papel principal a Karra Elejalde, ya que corté sus escenas en "Alas de mariposa", y por lo tanto, se lo debía. Fue otro proyecto improducible y fuera del sector, que tuve que afrontar de nuevo en solitario. Es muy curioso que algunos medios la obviaron, pese a estar en el Festival de Venecia, recuerdo que en programas como "Días de cine" no la mencionaron dentro de un reportaje de casi media hora.   

QFD: ¿Cree que una película tan compleja de producir y políticamente incorrecta como "Airbag" (1997) se podría hacer hoy en día?:



J.B.U.: Yo era un mal espectador de cine español, porque pensaba que muchas de las películas que se hacían eran más cercanas al teatro filmado.  Muchas de las cosas que yo amaba como niño que iba al cine estaban en películas como "La guerra de las galaxias" (1977), "Alien, el octavo pasajero" (1979), "En busca del arca perdida" (1981) o "La cosa" (1982). Yo eso no lo encontraba en el cine español, pensaba que podía ser interesante lo que se contaba, pero que igual no le conectaba con nadie. Así que como narrador, mi máxima era que aunque al espectador no le interesara lo que estaban contando, no pudiera dejar de ver tu película, y saber jugar con el suspense de ello.

Con las comedias me ocurría lo mismo, pensaba que no tenían espectáculo y ritmo, y que se podían ver mejor en televisión, ya que lo divertido podía ser el texto y ver al actor interpretando. Pero para mí eso no es cine, para hacer una película hay que contar con un montón de elementos que se unen para hacer una narración, como los actores, las miradas, los decorados, la música, la luz, el silencio o el montaje.

Tras mis primeros trabajos, yo me había convertido para la crítica en un director de películas íntimas y dramáticas, y quería alejarme de ese encasillamiento. Por otro lado, el haber ido por libre en mis anteriores trabajos, había provocado cierto rechazo en la industria, y me estaban haciendo mobbing, no me hacían entrevistas y me ponían a caldo. Así que decidí no hacer otra película íntima, por quería seguir trabajando, de modo que empecé a desarrollar la historia de "Airbag" con Karra Elejalde, y pudimos encontrar un productor. Era una película más cara, había mucho dinero, pero tuve la suerte de encontrar a unos pelotaris y cocineros con los que coincidía en el autobús de Madrid a Vitoria, y quisieron producirla, aunque no les interesaba una mierda y lo hicieron para lavar dinero negro. La película era una osadía, porque todo lo que estaba en el guion era absurdo, y ningún productor hubiera acepto financiarla. También se salía de los parámetros de las comedias del momento, ya que había tiroteos, muchos personajes, y cosas locas e inverosímiles.

A contrario de los films realizados por Antena 3 y Tele 5, que suelen incluir galanes encabezando los repartos sin conseguir ni puñetera gracia, yo me rodeé de la gente más graciosa que había conocido, y de los mitos que yo admiraba, e hice un reparto coral: Karra Elejalde, Fernando Guillén Cuervo, Alberto San Juan, Manuel Manquiña, María de Medeiros, Paco Rabal, Rosa María Sardá, Luis Cuenca, Pilar Bardem, Karlos Arguiñano, Albert Pla, Vicenta N' Dongo, Nathalie Seseña, Santiago Segura, Ramón Barea Rauqel Meroño o Gorka Aguinagalde. Así que los junté a todos, y la película es una sucesión de superdotados, te ríes con todo lo que dicen.

QFD: ¿Pensaste que la película iba a funcionar tan bien?

J.B.U.: Hubo un momento que pensé que iba a funcionar, porque los técnicos comenzaban a repetir frases de la película como "El concepto es el concepto", "Profesional, muy profesional" o "Van a haber hondonadas de hostias". Sin embargo, el resultado superó mis expectativas, e incluso cuando salió en video, se hicieron más copias de las habituales en el cine español. 

QFD: ¿Se podría hacer una película tan políticamente incorrecta hoy en día?

J.B.U.: En aquella época no había la corrección política que hay ahora. Anteriormente existió la figura del censor, que mandaba a cortar las escenas convenientes. Sin embargo, ahora, el Estado ha conseguido que el censor no sea necesario, porque esta función ya la hace el propio público. Hasta ahí ha llegado el adoctrinamiento de la sociedad, que nos hemos vuelto indignados, y nos ofende todo, y decidimos lo que que es gracioso y lo que no. Todo se manifiesta como una agresión.  Y de este modo, te encuentras amigos en las salas, que te dicen que te has pasado, cuando antes lo consideraban divertido, y no se acuerdan que la trama de "Airbag" giraba en torno al anillo de compromiso que se perdía en el culo de una mulata o que Santiago Segura encarnaba a un político pederasta. En su época, las bromas se entendían, porque no somos psicópatas que confundimos la realidad con la ficción. ¿Entonces qué ha ocurrido? ¿qué la película ya no tiene gracia? ¿o somos nosotros? Muchas veces nos cuesta identificarnos con los censores o los represores, pero estamos más cerca de ellos de lo que creemos. El mal no está fuera, está aquí.


QFD: ¿Qué opina de que "Resacón en Las Vegas" (2009) sea una versión inconfesa y más políticamente correcta de "Airbag"?

J.B.U.: En un principio, hubo varios intentos de hacer la versión americana de "Airbag", porque ellos no compran tu película y la subtitulan, sino que prefieren hacer su propia versión en inglés. Pero por avatares del destino, el proyecto no cuajó. Uno de los productores me comentó que un hijo suyo había visto "Resacón en Las Vegas" en Nueva York, antes de que llegara a España. Luego la pude ver y era verdad, era un plagio, aunque la que era la prostituta, ahora era una stripper. Había pequeños cambios pero estaba la esencia, aunque al final no nos planteamos la demanda por plagio, porque teníamos las de perder con los abogados de los estudios, y seguramente hubieran dicho que no es plagio (que es un delito), sino que estaba basada en la nuestra y se habían inspirado. Yo pienso a que si ahora se hiciese un "Airbag" en España, sería aún más políticamente correcta que "Resacón en Las Vegas", porque en 20 años, la sociedad española ha adelantado a la americana en puritanismo. Al menos allí si Bart Simpson se baja los pantalones al lado de la bandera americana, no pasa nada. Que se le falte el respeto a un creador porque algo que hace no te gusta, es un sentimiento que se me escapa, también le pasó a Julio Medem cuando estrenó el documental "Pelota vasca"  (2003).  Si el espectador ve algo que no le gusta, es mejor que no lo vea o no lo recomiende. Pero esto es lo que hay.

QFD: ¿Cómo afrontó el éxito de "Airbag" y su carrera posterior?


J.B.U.: Yo no esperaba tener ese éxito, y era más de lo que yo tenía intención de alcanzar. Aunque muchas veces me sentía como si le hubiera robado los puros a mi padre, y la industria se portaba mal conmigo. La agresión era enorme, hubo unos comentarios críticos muy malos, pero el boca a boca fue tremendo, e hizo que la película triunfase. Recuerdo una anécdota de la revista "Cinemanía", donde a colación del estreno de mi comedia "Rey gitano" (2015), la publicación trató de recopilar reportajes de prensa y entrevistas de "Airbag" y no encontró nada, siendo una de las películas más taquilleras del cine español.  Yo en el fondo no podía seguir hipotecando mi casa y enfrentándome a un peaje que no podía pagar. Por esta razón, luego decidí seguir un camino y hacer lo que podía y quería, al tiempo que a veces que rechacé propuestas que no me interesaban.

Por eso hice películas íntimas como "Frágil" (2004), me interesé en documentales de rock como "Historia de un grupo de rock" (2008), hice videoclips, publicidad, teatro y hasta zarzuela, que ha sido una experiencia muy interesante. Y así he hecho esta carrera mucho menos en la luz, porque ahora es más difícil que me pongan foco, al no ser amigo de los medios y la industria. 

QFD: ¿Qué películas destacaría de la historia del cine español?

J.B.U.: Salvo muchas, hay películas muy meritorias, que no solo están en la historia del cine, sino que son parte de nosotros y de nuestra cultura. Desde "Atraco a las tres" (1962) de Jose María Forqué, "El verdugo" (1963) de Luis García Berlanga o el cine de Buñuel. También me interesan películas de compañeros míos como Julio Medem, Benito Zambrano  ("Solas", 1999) o las primeras de Alejandro Amenábar, que me parecen grandes películas, con una narración extraordinaria.  Es cierto que no soy un fanático del cine español, me gustan más otras cinematografías, pero reconozco que salvo muchos títulos.


QFD: ¿Cómo fue su implicación en el proyecto de la película de "El Capitán Trueno" y por qué se apeó de él?

J.B.U.: Es un proyecto que se inicia en el año 1999. Yo estuve trabajando casi un año con Filmax, escribiendo un tratamiento y un guion. Hicimos varias versiones y el guion se presupuestó en una gran cantidad de dinero, se necesitaban 20000 millones de pesetas. Era una película que debía ser un espectáculo, rodada a la americana. La promoción hablaba de la película más cara del cine español. Iba a ser una película de aventuras, pero no iba a ser para niños, iba a tener rigor histórico. En medio del desarrollo, la productora me reconoció que no podían tener 2000 millones, pero sí 700, pero que con mi imaginación y talento, se podría paliar la falta de medios. Yo le respondí a los productores que el de los peces y los panes había muerto hace 2000 años, y me fui del proyecto. Creo que hice bien, porque iba a ser una mala película, con un equipo explotado con 14 horas de trabajo. Y como no iba a ser lo que le habíamos vendido al público, me marché. Creo que hubiera sido el más perjudicado.



QFD: ¿Qué opina de la irrupción de las plataformas de streaming como alternativa a que los cineastas puedan desarrollar proyectos con mayor libertad que las televisiones generalistas?

J.B.U.: Hace tiempo que no creo en los Reyes Magos, y todo supuesto regalo está envenenado. Tele 5, Antena 3 y otras, tienen también un interés político, y hay un adoctrinamiento. En plataformas como Netflix podría haber un hueco de mayor libertad, pero yo no creo en ello, porque el cine es un juguete muy caro, y siempre vas a pagar el peaje. De hecho, aquí empiezas pagándolo con la condición de que tu obra no va a ir a los cines, sino a la televisión. Yo cuando he concebido un producto para televisión, lo he narrado de una manera diferente a uno de cine, que varía en cuanto a encuadres y puesta en escena. Uno puede ver una serie en una pantalla enorme, en un móvil o en una tablet, pero por ejemplo, ver los cortos de este festival en una tablet, es una liturgia muy diferente. Por eso pienso que las plataformas tienen una parte negativa y otra positiva. Si me permitieran que las películas se pudieran ver antes en cine, estaría encantado de trabajar con ellas. 








sábado, 23 de marzo de 2019

ENTREVISTA A LOS ANIMADORES MATIAS MARCOS Y MIGUEL ÁNGEL FUERTES "LA MEJOR ESCUELA DE ANIMACIÓN ES LA FRANCESA GOBELINS"

"La mejor escuela de animación es la francesa Gobelins", comentó el animador español Matias Marcos en la master class y charla que el colectivo TF Animation (integrado por Carlos Miranda, Juan Antonio González Rodríguez, Irene Calero Morales, Estefanía Calero Morales, Juan Miguel Ortiz Arandia y David Ruymán Ávila Sosa) organizó en la Escuela de Arte Fernando Estévez, el pasado 22 de marzo de 2019. 

Este evento conducido por Carlos Miranda, también contó con la participación de Miguel Ángel Fuertes, otro profesional del mismo campo. 

De manera paralela, el salón de actos del centro albergó una exposición con dibujos originales de ambos artistas, relativos a series como "Los Picapiedra", "La tropa Goofy", a la película "El Cid: la leyenda" (2003), o a los cortometrajes de Miguel Ángel Fuertes "El espíritu de Olympus" (1983) y el aún en preparación "Sigma".



Matías Marcos centró su master class en explicar como funciona la técnica de animación conocida como Lápiz Azul, en la que se dibujan bocetos iniciales con un lápiz de este color, con el fin de usarlos como referencia, y con la ventaja añadida de que, posteriormente, son fáciles de borrar.


Quefuede: Matías Marcos, ¿cómo fueron sus inicios en el campo de la animación?:


De izquierda a derecha. Carlos Miranda, Miguel Ángel Fuertes y Matías Marcos. 

Matías Marcos: Cuando yo empecé, en los 70, no había escuelas de animación, pero mi pasión por este arte me llevó trabajar en el estudio de de animación de Filman, donde el equipo (entre ellos también estaba Miguel Ángel Fuertes) se encargaba de dibujar series norteamericanas de Hanna-Barbera como "Los Picapiedra", "Los Supersónicos" o "Godzilla". En aquella época estaba tan entusiasmado por mi profesión, que no tuve vacaciones en 6 años, ya que nunca lo he considerado un trabajo como tal. Allí aprendí muchísimo, y recuerdo que en alguna ocasión llegamos a recibir la visita de William Hanna en nuestras oficinas.


QFD: ¿Cómo fue la experiencia de trabajar experiencia en la película "Katy, la oruga" (1984) de Jose Luis y Santiago Moro. 

M.M.: Yo fui uno de los muchos dibujantes que abandoné Filman, y luego volví a coincidir con Miguel Ángel en los Estudios Moro. "Katy la Oruga" (1984) tenía una animación muy cuidada que recordaba al estilo Disney, y donde colaboramos profesionales de varios países, hasta se contó con animadores norteamericanos.

Miguel Ángel Fuertes: José Luis Moro (que fue uno de los creadores de "La Familia Telerín"), era muy exigente, buscó la perfección en este largometraje, y de ahí sus resultados.  


QFD: Matías Marcos, ¿fue difícil trabajar en las películas animadas de "Astérix"?:

M.M: Al ser un gran fan de los álbumes de Astérix de Uderzo y Goscinny, hice un viaje a Francia junto a mi amigo Raúl García, que también trabajó en "Katy", con la intención de entregar unos bocetos en el estudio de animación que realizaba las películas. Al final tuvimos la suerte de que nos seleccionaron. Yo acabé trabajando en tres: "Astérix y la sorpresa del César" (1985), "Astérix en Bretaña" (1986) y "Astérix: El golpe del Menhir" (1989). Coincidí con un equipo de animación excepcional, donde había animadores franceses, ingleses o canadienses. Uderzo y Goscinny estaban involucrados en ellas, pero nos daban libertad creativa para desarrollar nuestros trabajos.


QFD: Matías Marcos, ¿qué diferencias encontró en sus trabajos televisivos y cinematográficos para Disney?

M.M.: Hay una diferencia entre trabajar con más tiempo y medios en proyectos para el cine como "Patoaventuras, la película: El tesoro de la lámpara perdida" (1990) o "Goofy e hijo" (1992), que hacerlo en series como "Aventureros del aire" o "La tropa Goofy". Para el estudio también he seguido colaborando en "Phineas y Ferb" y realicé los animatic (pruebas de animación) de su especial de "Star Wars" en 2014 (que fueron proyectados durante la charla).  

QFD: Matías Marcos, ¿cuál ha sido su trabajo más dificultoso?

M.M.: Fue el cortometraje de Disney "Mickey y su cerebro en apuros" (1995). Se trataba de un relanzamiento del personaje, y su director Chris Bailey exigió que siguiéramos unas directrices muy complicadas.  

QFD: Miguel Ángel Fuertes, ¿cuáles han sido tus intenciones a la hora de trabajar en la animación y que proyectos que preparaste se quedaron en el camino?:


M.A.G: Desde que vi "Fantasía" (1940) de Walt Disney, siempre busqué la manera de alejarme del concepto de la animación infantil, porque pensaba que se podían contar historias adultas. Creo que la serie de Netflix "Love, Death and Robots" se acerca a lo que me hubiera gustado hacer.

Entre los proyectos que no pude realizar figuró una serie animada que adaptaba al cómic "Super López" de Jan, fue una lástima, porque una serie de problemas personales, me lo impidieron. 

Miguel Ángel Fuertes, ¿cómo fue su experiencia americana?:

M.A.G: Aunque no podía creérmelo, logré entrar en Amblimation y trabajar para Steven Spielberg en "Fievel va al oeste" (1991), "Rex, un dinosaurio en Nueva York" (1993) y "Balto" (1995). Y respecto a mis trabajos en Industrial Light and Magic, le tengo mucho cariño al personaje de Sebulba en "Star War. Episodio 1: La amenaza fantasma" (1999). 

QFD: ¿Cuál creen que es la mejor escuela de animación actualmente?

M.M.: Sin lugar lugar a dudas es la francesa Gobelins.

M.A.F.: Estoy de acuerdo, la gente que sale de Gobelins es superior incluso que los animadores que trabajan en Disney. No se como nadie va a superar eso. Aunque tenemos en España algunas muy buenas coo ESDIP, ESNE, Lightbox, Trazos, Ars y otras muchas.

QFD: Matías Marcos, ¿cómo ve el futuro de la animación en Canarias?:

M.M. Pienso que es un mercado a tener en cuenta, y cada vez es más habitual ver estudios de animación en las islas. 

QFD: Miguel Ángel Fuertes, ¿en alguna ocasión han tenido intención de abandonar la profesión?

Miguel Ángel Fuertes: Todos los días de mi vida se me ha pasado por la cabeza, y en más de una ocasión he llorado al no poder completar un trabajo correctamente, sin embargo, luego sigues adelante y encuentras la inspiración para terminarlo. 

QFD: Miguel Ángel Fuertes, ¿qué opinión le merece los remakes en imagen real de los clásicos de Disney?

M.A.F: Se hacen sólo por dinero. Pero el público tiene el poder de decidirse a no ir a verlos. Si la gente lo hace, y empiezan a perder millones de dólares, dejarán de hacerlos. 










domingo, 17 de marzo de 2019

SILKE

Silke Hornillos Klein nació el 6 de febrero de 1974 en Madrid (España). 

Su padre es un abogado español y su madre una traductora alemana. Tras el divorcio de sus progenitores, ella vivió con sus dos hermanos y su padre. Siendo muy joven, decidió abandonar los estudios para comenzar a viajar. En esta estos años aprendió inglés  y se dedicó a importar plata de La India. Tras regresar a España, estudió interpretación en el Laboratorio Teatral William Layton de Madrid.

En 1992 debutó con un breve papel en "Orquesta Club Virginia" de Manuel Iborra. En 1995 llegó su oportunidad gracias a su papel de Niña en "Hola, ¿estás sola?" de Icíar Bollaín. Un año después interpretó a Mari en "Tierra" de Julio Médem, por la que fue nominada al Goya como Mejor actriz revelación. Al mismo tiempo, se convirtió en una nueva promesa del cine español. En esta etapa, hizo algunos trabajos publicitarios para marcas como Evax.


A finales de los 90 y hasta 2000, participó en otros films: "Tengo una casa" (1996), "Black" (1997), "Diario de un cuento" (1998), "¿Tú qué harías por amor?" (2000), "Km. 0" (2000), "Almejas y mejillones" (2000) y "Felicidades" (2000). 

En 2001 fue actriz de reparto en la película de terror "Tuno negro". A principios de la nueva década participó en cortometrajes como "La carretera" (2000) y "Dentro" (2001). También actuó en la película italiana "Tre mogli" (2001), en la francesa "Sansa" (2003), así como en "Cámara oscura" (2003), "Sex" (2003), "Iris" (2004) y la mexicana "Al otro lado" (2004). 

En 2006 hizo su último trabajo interpretativo en "La hora fría" de Elio Quiroga.  Posteriormente se trasladó a Ibiza y actualmente tiene una pareja sentimental y es madre de una hija. En  esta isla, se dedica al diseño y venta de complementos como collares y pulseras (su página de facebook es https://www.facebook.com/bysilke/), que vende en el mercado de Las Dalias. 

lunes, 4 de marzo de 2019

IN MEMORIAM: LUKE PERRY

Nació el 11 de octubre de 1965 en Ohio (USA).
Aunque nunca fue un buen estudiante, era un excelente deportista y formó parte del equipo de baseball de su instituto.
Con el objetivo de cumplir su verdadero sueño de ser actor, en 1984 se trasladó a Los Ángeles para tomar clases de interpretación.
Hizo spots publicitarios para marcas como Levi's y en 1986 participó en un vídeoclip del grupo "Twisted Sisters".
En 1982 hizo una aparición como figurante en un episodio de la serie "Viajeros". En 1987 consiguió su primer papel importante en televisión con el culebrón "Loving", su personaje se llamaba Ned Bates y permaneció en la serie durante una temporada completa.
Posteriormente se incorporó a la temporada 1988-89 de otro longevo culebrón, en este caso se trató de "Another World", en el que encarnó al joven Kenny.
En 1990 se presentó al casting de "Sensación de vivir", para interpretar al personaje de Steve Sanders, pero finalmente fue Ian Ziering quien consiguió este rol y a él le asignaron el del rebelde Dylan McKay (que trataba de emular a James Dean), un adolescente problemático que procedía de familia acomodada (pese a que el actor ya había cumplido los 25). Su personaje tuvo sucesivos romances siendo los más destacables los que mantuvo con Brenda Walsh (Shannen Doherty) y Kelly Taylor (Jennie Garth). Convertido en todo un ídolo de fans que en ocasiones llegó a eclipsar a Jason Priestley, en 1995 tomó la decisión de abandonar la serie con el objetivo de iniciar una trayectoria cinematográfica.




Ya lo había intentado en 1992 con la comedia terrorífica "Buffy, la cazavampiros", al lado de Kristy Swanson, Donald Sutherland y Rutger Hauer, pero el resultado fue un estrepitoso fracaso crítico y comercial (paradojas de la vida esta película dio pie a la triunfal serie televisiva protagonizada por Sarah Michelle Gellar). Tampoco tuvo suerte con el film "9 segundos" (1994) de John G. Avildsen, biopic del campeón de rodeos Lane Frost.





Sus oportunidades de destacar en la gran pantalla fueron escasas y si bien sorprendió con el drama independiente "Normal Life" (1996), junto a Ashley Judd, sus otros papeles fueron muy breves, como su intervención en el prólogo de la superproducción francesa de ciencia-ficción "El quinto elemento" de Luc Besson. 
Por esta razón protagonizó los telefilms "Revuelta" e "Invasión", ambos estrenados en 1997. También realizó labores de doblaje en series de animación como "Los Simpson" (donde se dobló a sí mismo), "El increíble Hulk", "Mortal Kombat", "Pepper Ann" o "Johnny Bravo" e intervino como actor invitado en un episodio de "Spin City".
En vista de su escaso éxito, en 1998 regresó a "Sensación de vivir", permaneciendo en la serie hasta su cancelación en 2000.
Prosiguió su carrera con producciones estrenadas directamente en vídeo como "Tormenta" (1999) o "El enemigo" (2001), un largometraje alemán de acción en la que tenía a Roger Moore y al ya fallecido Horst Buchholz, como compañeros de reparto.
Entre 2001 y 2002 participó en 10 episodios de la serie dramática "Oz", en los que encarnó al reverendo Jeremiah Cloutier.
Al año siguiente protagonizó y produjo la serie de ciencia-ficción "Jeremiah", centrada en un grupo de supervivientes a un virus que había exterminado a la mayor parte de la población humana. Su personaje era el de Jeremiah, que se aliaba con el astuto Kurdy (Malcolm Jamal Warner), con el fin de encontrar un lugar mejor para vivir. Esta producción tuvo buenos índices de audiencia en su primera temporada pero estos descendieron considerablemente al comenzar la segunda, de la que solo se grabaron unos pocos episodios.
También ha probado suerte en el teatro con montajes de "Rocky Horror Picture Show" (2001) y "Cuando Harry encontró a Sally" (2004), esta última junto a Allison Hannigan (Willow en "Buffy: cazavampiros"). En 2005 ha estrenado la película para vídeo "Dishdogz", el telefilm "Descent" y la miniserie "Supernova". También intervino como actor invitado en las series "Will y Grace", "Lo que me gusta de tí" (junto a su amiga Jennie Garth), "Ley y orden: Unidad de víctimas especiales", "Mentes criminales", "El cuerpo del delito", "Community", "Las reglas del juego" Hope", "Póquer de reinas" y "Major Crimes". En 2006 estrenó la serie "Windfall", que aunque comenzó con buen pie en los índices de audiencia, su interés fue decayendo hasta provocar su cancelación en su primera temporada. En 2007 actuó en las películas "The Sandlot 3" y "Alice". Ese mismo año fue actor secundario en la serie sobre surfistas de la HBO "John from Cincinnati", que no fue renovada de la programación tras su primera temporada. En 2009 actuó en la miniserie "La gran tormenta", y en 2010 en la serie de una temporada "FCU: Fuck Checkers Unit". En 2015 hizo apariciones especiales en 5 episodios de la serie "Ties That Blind". En fechas recientes estrenó las películas  "K-9 Adventures: A Christmas Tale" (2013). "K9 Adventures: Legend of the Lost Gold" (2014),."Dragon Warriors" (2015), "Race to Redemption" (2016)m, "It's Gawd" (2017) y "The Griddle House" (2018), así como los telefilm "Jesse Stone: Lost in Paradise" (2015) y "Bienvenidos al paraíso" (2016). Desde 2017 interpretaba a Fred Andrews en "Riverdale", serie basada en el cómic "Archie", de la que actualmente se emite su tercera temporada. En lo personal, entre 1993 y 2003 estuvo casado con Rachel Sharp, con la que tuvo dos hijos. Luke Perry falleció el 4 de marzo de 2019 en California (USA), a la edad de 51 años y a consecuencia de complicaciones con un infarto cerebral seis días antes. En julio de 2019 pudimos ver su trabajo póstumo en "Érase una vez en Hollywood" de Quentin Tarantino, donde dio vida al actor televisivo Wayne Maunder.





domingo, 3 de marzo de 2019

IN MEMORIAM: MARTÍ GALINDO

Nació el 21 de marzo de 1937 en Barcelona (España).

Debido a su baja estatura, empezó a encarnar papeles de niño. En el teatro participó en obras como "El hombre, la bestia y la virtud" (1963), "La desaparición de Wendy" (1985) o el musical "Snoopy" (1991). En la gran pantalla hizo pequeños papeles secundarios en films como "Pastel de sangre" (1971), "La campanada" (1985) o "Luces y sombras" (1988).

En sus inicios televisivos, colaboró en series y programas como "Nuestro amigo el libro" (1965), "Mare i fil societat limitada" (1980) y "Per molts any" (1985). En 1986 interpretó a Morgan, un vampiro de libros en el espacio infantil "Planeta imaginario", realizado por TVE Cataluña. Ese mismo año colaboró en los sketches del programa humorístico "Ahí te quiero ver", donde Rosa María Sardá sirvió de intermediaria para presentarle a su hermano Xavier Sardá. Un año después participó en otro singular programa infantil denominado "El bigote de Babel". En 1989 actuó en la serie "Crónica negra". 


Sin embargo, su popularidad televisiva no llegó hasta que en 1997 fue copresentador y humorista en el popular Late Night de Tele 5 "Crónicas marcianas", presentado por Xavier Sardá. Aunque el programa finalizó en 2005, él estuvo en la plantilla del mismo hasta 2002. 


Posteriormente se retiró de la televisión al cumplir los 65 años, y dedicó su tiempo libre a una vida hogareña en la que solía disfrutar de algunas de sus pasiones como las series de televisión y el cine clásico. De manera esporádica, hizo algunas apariciones en programas como "La Noria" o "Qué tiempo tan feliz" o "Memòries de tele". En 2014 intervino en el documental "Un país normal". Falleció el 3 de marzo de 2019 en Barcelona (España), a la edad de 81 años.