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jueves, 4 de julio de 2019

IN MEMORIAM: ARTURO FERNÁNDEZ

Nació el 21 de febrero de 1929 en Gijón (España).

De origen humilde, creció junto a su madre, ya que su padre se vio obligado a huir de España durante la Guerra Civil a consecuencia de su condición anarquista. En 1950 se trasladó a Madrid, y aunque no tenía intenciones de dedicarse a la actuación, acabó ejerciendo como extra en films como "La señora de Fátima" (1951), "La guerra de Dios" (1953) o "El beso de Judas" (1954). Tras decantarse por la interpretación, formó parte del Teatro de Cámara y Ensayo, y luego trabajó en las compañías de Conchita Montes y Rafael Rivelles.

Durante el resto de la década de los 50 fue actor de reparto en los largometrajes "La patrulla" (1954), "Nunca es demasiado tarde" (1956), "Mañana" (1957), "Distrito quinto" (1957), "Rapsodia de sangre" (1958), "La frontera del miedo" (1958), "Cita imposible" (1958) y  "Las chicas de la Cruz Roja" (1958). En los 50 y 60 destacó con thrillers como "A sangre fría" (1959), "Regresa un desconocido" (1961), "La gran coartada" (1963), "El salario del crimen" (1964), "Jandro" (1965),  "El sonido de la muerte" (1966) o "No temas a la ley" (1968). 

También ejerció como galán y protagonizó diversas comedias en las que interpretó papeles de hombre elegante, pícaro, charlatán y seductor, que lo acompañarían durante la mayor parte de su carrera. Entre sus siguientes películas figuraron "Un baso de whisky" (1959), "La casa de Troya" (1959), "La fiel infantería" (1960), "María, matrícula de Bilbao" (1961), "Ejército blanco" (1960),  "Los cuervos" (1961), "La mentira tiene cabellos rojos" (1962), "El último verano" (1962), "La viudita naviera" (1962), Bahía de Palma" (1962), "Rogelia" (1962), "Escala en Hi-Fi" (1963), "Sol de verano" (1963), "Piedra de toque" (1963), "El sexto sentido" (1963), "Currito de la Cruz" (1965), "La viudas"(1966), "Camino del Rocío" (1966), "Novios 68" (1967), "No desearás a la mujer del prójimo" (1968), "¡Cómo sois las mujeres!" (1968), "Cristina Guzmán" (1968), "Turistas y bribones" (1969), "Pecados conyugales" (1969), "El señorito y las seductoras" (1969), "El relicario" (1970) y "¿Quién soy yo?" (1970).


En 1970 logró un gran éxito comercial acompañando a Lina Morgan en la comedia "La tonta del bote". En la década de los 70 intervino en títulos como "La juergas de El Señorito" (1973), "Casa Flora" (1973), "Matrimonio al desnudo" (1974), "Tocata y fuga de Lolita" (1974), "Un lujo al alcance" (1975), "El adúltero" (1975), "Cuando los maridos iban a la guerra" (1976), "Mauricio mon amour" (1976), "La amante perfecta" (1976), "La muerte ronda a Mónica" (1976), "Ésta que lo es" (1977) o "El hombre que yo quiero" (1978). Durante esta época, hizo algunos trabajos en televisión: fue actor invitado en la serie alemana "Percy Stuart" (1971), e intervino en programas dramáticos como "Estudio 1" o "Noche de teatro" (donde encarnó a Chance Wayne en una versión de "Dulce pájaro de juventud"). 

Tras intervenir en "Esperando a papá" (1980), en los 80 se prodigó poco en el cine, aunque destacó como el villano Don Gregorio en "El crac 2" (1983) de Jose Luis Garci; y dando vida al pícaro Gonzalo Miralles en "Truhanes" (1983) de Miguel Hermoso, donde compartió reparto con Paco Rabal. 



Posteriormente protagonizó la comedia "La chica de la piscina" (1987) y fue actor secundario en "El día que nací yo" (1991) y "Aquí el que no corre... vuela" (1992). Entre 1993 y 1994 volvió a formar pareja con Paco Rabal en  "Truhanes", telecomedia a modo de secuela del film original, que fue emitida por Tele 5 y constó de una sola temporada. En 1994 actuó en los films "Tiempos mejores" y "Dos hombres y una mujer".


Entre 1996 y 2000 logró un gran éxito televisivo con su papel de Arturo Valdés en la telecomedia de Antena 3 "La casa de los líos", que se mantuvo 6 temporadas en antena y constó de 127 episodios. En 2004 regresó al cine con la comedia "Cuando amanece, apetece". Su último trabajo televisivo lo llevó a cabo en 2007 con la telecomedia de TVE "Como el perro y el gato", que fue un fracaso de audiencia y por ello sólo se emitieron 4 episodios. 

Su carrera artística se completó con las obras teatrales "La herencia" (1957), "Un hombre y una mujer" (1961), "Dulce pájaro de juventud" (1962), "La tercera palabra" (1966), "La playa vacía" (1970), "Homenaje" (1980), "La chica del asiento de atrás" (1983), "La segunda oportunidad" (1985), "Pato a la naranja" (1986), "Mejor en octubre" (1994), "Esmoquin" (2001), "Esmoquin 2" (2003), "La montaña rusa" (2008) o "Los hombres no mienten" (2012). 


Desde 2017 y hasta principios de 2019 siguió en activo como protagonista de la comedia teatral "Alta seducción", y tras una operación de estómago regresó a los escenarios para proseguir las funciones, aunque estas tuvieron que ser suspendidas a raíz de sufrir una reciente caída. En lo personal, entre 1967 y 1978 estuvo casado con María Isabel Sensat, madre de sus hijos María Isabel, Arturo y María Dolores. En 1980 comenzó una relación con la abogada Carmen Quesada, con la que se casó en 2018. Arturo Fernández falleció el 4 de julio de 2019 en Madrid (España), a la edad de 90 años y a consecuencia del cáncer de estómago que sufría. Con su muerte, el cine español pierde otro de sus mitos, a un actor carismático, querido y todo un trabajador incansable.







domingo, 7 de octubre de 2018

IN MEMORIAM: MONTSERRAT CABALLÉ

Nació el 12 de abril de 1932 en Barcelona (España).

Procedente de una familia humilde, durante la posguerra, su madre le enseñó solfeo. Gracias a una familia de buena posición económica, los Bertrand i Mata, pudo ingresar con 11 años en el Conservatorio Superior de Música Liceo de Barcelona.

Recibió lecciones de Eugenia Kemmeny Conchita Badía y Napoleone Annovazzi. En 1950 debutó como soprano en "La serva padrona". A partir de 1956 formó parte del Teatro Municipal de Basilea.

En 1965 tuvo una gran oportunidad al sustituir a Marilyn Horne para interpretar "Lucrezia Borgia" en el Carnegie Hall de Nueva York. Ese mismo año actuó en Festival de Glyndebourne y en la Metropolitan Opera House. Ya convertida en una soprano de prestigio de fama internacional, en 1972 hizo su debut en La Scala. También actuó en Royal Opera House, de Londres.  

En 1986 hizo una breve aparición en la película "Gaygarre (Romanza final) de Jose María Forqué, con protagonismo del tenor Josep Carreras. 

En 1987 grabó con Freddie Mercury el álbum "Barcelona", cuyo tema homónimo era el himno de los Juegos Olímpicos de Barcelona 92, que finalmente no interpretaron en la Ceremonia de apertura, debido a la muerte del cantante en 1991. En ese álbum también hicieron otros dos duetos: "How Can I Go On" y "The Golden Boy". En 1988 grabó "La violetera" junto a Sara Montiel en el disco "Purísimo Sara". En 1995 colaboró con Vangelis en el álbum "El Greco". 


En su larga trayectoria, interpretó más de 80 personajes y grabó numerosos álbumes de ópera de autores como: Georg Friedrich Haendel (Giulio Cesare), Antonio Salieri (Les Danaïdes), Wolfgang Amadeus Mozart: (Così fan tutte), Gaspare Spontini (Agnes von Hohenstaufen), Gioachino Rossini: (Semiramide, Ermione, Il turco in Italia, Guglielmo Tell y Elisabetta, regina d'Inghilterra), Vincenzo Bellini (Norma, I puritani, La straniera e Il pirata), Gaetano Donizetti (Roberto Devereux, Lucia di Lammermoor, Sancia di Castiglia, Gemma di Vergy, Parisina, Anna Bolena, María Estuardo, La fille du régiment, Caterina Cornaro y Le convenienze ed inconvenienze teatrali), Giuseppe Verdi (Ernani, Juana de Arco, El corsario, Luisa Miller, La traviata, Il trovatore, I vespri siciliani Aroldo, Un ballo in maschera y Aida), Arrigo Boito (Mefistófeles), Amilcare Ponchielli (La Gioconda), Jules Massenet (Manon y Cleopatra), Camille Saint-Saëns (Henri VIII), Pietro Mascagni (Cavalleria rusticana), Umberto Giordano (Andrea Chénier), Giacomo Puccini (La bohème, Tosca y Madama Butterfly) y Richard Strauss (Salomé, Ariadne auf Naxos y Arabella), entre otros. 


Algunas de ellas, como "Le trouvère" (1972), "Adriana Lecouvreur" (1976), "La forza del destino" (1978), "Turandot" (1981), "Don Carlo" (1984), "Simon de Boccanegra" (1985), "Herodiade" (1985), "Il viaggio de Reins" (1988) o "Medea" (1989), fueron grabadas para cine y televisión.





Tras sufrir un ictus en 2012, se retiró definitivamente en 2015. En lo personal, desde 1964 y hasta su fallecimiento, estuvo casada con Bernabé Martí, con el que tuvo dos hijos Bernabé y Montserrat Martí (también soprano desde 1993). Monstserrat Caballé falleció el 6 de octubre de 2018, a la edad de 85 años y a consecuencia de problemas de vesícula biliar. Con su muerte, el mundo de la ópera pierde a una de sus más grandes sopranos. 





domingo, 26 de agosto de 2018

IN MEMORIAM: NEIL SIMON

Nació el 24 de julio de 1927 en Nueva York (USA). 

De origen judío. Era hijo de un vendedor de ropa y una dependienta de una tienda que sufrieron los difíciles años de la Gran Depresión. Sus padres se divorciaron cuando era muy joven, y él y su hermano Danny se trasladaron a Queens. En su juventud se interesó por el cine y fue un gran admirador de las películas de Charles Chaplin, Buster Keaton o Laurel y Hardy. Tras pasar por la Universidades de Nueva York y Denver, se alistó en el ejército. Posteriormente comenzó un nuevo trabajo gracias a su hermano, que le encontró un puesto como dependiente de correo en la oficinas de Warner Bros en Manhattan.

Los dos hermanos dieron el siguiente paso como guionistas televisivos en programas de variedades como "The Arrow Show" (1948), "The Garry Moore Show" (1949), "Your Show of Shows" (1950-54) o "Caesar's Hour" (1954-57, por este trabajo, Neil fue nominado al Emmy al Mejor guion de Programa de de variedades y comedia de situación en 1957 y 1958). Neil también escribió los telefilms "Babes in Toyland" (1955), "The Adventures of Marco Polo" (1956) o guiones para las sitcoms "Stanley" (1956) y "The Phil Silvers Show" (1958-59). 

En 1961 dio el salto como guionista de Broadway con la obra "Come Blow Your Horn", que en 1963 fue adaptada al cine en la película "Gallardo y calavera", protagonizada por Frank Sinatra.




 Tras la obra "Little Me" (1962), llegó su consagración teatral con las comedias "Descalzos por el parque" (1963)  y "La extraña pareja" (por la que ganó el Tony al Mejor guion en 1965), que lograron un gran éxito de crítica y público. Él mismo se encargó de escribir los guiones de sus aclamadas adaptaciones cinematográficas en 1967 y 1968 (por este trabajo fue nominado al Oscar al Mejor guion adaptado).  

Convertido en un dramaturgo de prestigio, recibió el sobrenombre de El rey de la comedia (por la calidad y brillantez de sus textos), y prosiguió su larga trayectoria en los escenarios con numerosas obras (comedias, dramas o musicales), algunas también adaptadas al cine y a la televisión por él mismo: "Sweet Charity" (1966, que adaptó en "Noches en la ciudad" (1969) de Bob Fosse), "The Star-Spangled Girl" (1966, que adaptó en 1981 en "Sólo cuando me río"), "Plaza Suite" (1968, que adaptó al cine en 1971 en "Eso del matrimonio" y a televisión en 1987), "Promises, Promises" (1968), "Last of the Red Hot Lovers" (1969, que adaptó en la película de mismo nombre estrenada en 1972), "El prisionero de la Segunda Avenida" (1971, que adaptó en la película de mismo nombre estrenada en 1975), "The Sunshine Boys" (1972, que adaptó al cine en 1975 con "La pareja chiflada" con nominación al Oscar al Mejor guion adaptado; y a la televisión en 1996), "The Good Doctor" (1973, que adaptó a televisión en 1978), "God's Favorite" (1974), "California Suite" (1976, que adaptó con la película de mismo título estrenada en 1978 y por la que fue nominado al Oscar al Mejor guion adaptado), "Chapter Two" (1977, que adaptó en 1979 con "Capítulo 2"), "They're Playing Our Song" (1979), "I Ought to Be in Pictures" (1980, que adaptó en 1982 en "Soy tu hija, ¿te acuerdas?"), "Fools" (1981), "Brighton Beach Memoirs" (1983, que adaptó en 1986 en "Memorias de un adolescente"), "Biloxi Blues" (ganadora del Tony a la Mejor obra en 1985, y que adaptó al cine en 1988 en "Memorias de un recluto inocente"), "Broadway Bound" (1986, que adaptó a televisión en 1992), "Rumors" (1988), la ganadores del Premio Pulitzer "Lost in Yonkers" (1991, que adaptó en 1993 en "Prohibido querer"), "Jake's Women" (1992, que adaptó a televisión en 1996), "Laughter on the 23rd Floor" (1993, que adaptó a televisión en 2001), "London Suite" (1995, que adaptó a televisión en 1996), "Proposals" (1997), "The Dinner Party" (2000), "45 Seconds from Broadway" (2001) y "Rose's Dilemma" (2003). 


También llevó una carrera paralela como guionista de films no basados en sus obras como "Tras la pista del zorro" (1964), "Los encantos de la gran ciudad" (1970), "El rompecorazones" (1972), "Un cadáver a los postres" (1976), "La chica del adiós" (por la que fue nominado al Oscar al Mejor guion original y ganó el Globo de oro al Mejor guion en 1977, y que luego fue adaptada por él mismo al teatro en 1993 y a la televisión en 2004), "Un detective barato" (1978), "Como en los viejos tiempos" (1980), "Hola Mr. Dugan" (1983), "Un tipo solitario" (1984), "Ella siempre dice sí" (1991) y "La extraña pareja... otra vez" (1998). Como actor hizo un cameo en "El rompecorazones" y prestó su voz a un episodio de "Frasier" en 2001. 


En lo personal, estuvo casado en cinco ocasiones: Primero con Joan Biam (1953-1973), madre de sus dos hijas Ellen (guionista) y Nancy Simon. Entre 1973 y 1983 estuvo unido a la actriz Marsha Mason. Posteriormente se casó dos veces con la actriz y diseñadora de vestuario Diane Lander (1987-1988, 1990-98). Su última esposa fue la actriz Elaine Joyce (desde 1999 y hasta el fallecimiento de él). Neil Simon falleció el 26 de agosto de 2018 en Nueva York (USA), a la edad de 91 años y a consecuencia de una neumonía. Con su fallecimiento, el mundo del teatro y el cine pierden a un guionista inigualable. 




martes, 17 de abril de 2018

ENTREVISTA A SILVIA MARSÓ "NO BUSCO LA RENTABILIDAD DEL TEATRO, SINO HACER ARTE QUE ME APORTE, Y AL MISMO TIEMPO, NO PERDER LA CAMISA"



El 5 de abril, dentro de los Encuentros de Amigos del Teatro Guimerá, se llevó una charla con la actriz Silvia Marsó, la cual presentó la obra de teatro "24 horas en la vida de una mujer" de Stefan Zweig, cuyas funciones tuvieron lugar los días 6 y 7 de abril. 

Esta adaptación en formato de teatro musical de Christine Khandjiany Stéphane  Ly-Coug, y con dirección de Ignacio García, apuesta por el género apoyándose en el trabajo de actores sobre el texto de Zweig. Por otro lado, la música original de Sergei Drezniny, el planteamiento visual de Arturo Martín Burgos en la escenografía, Juanjo Llorens en la iluminación y Ana Garayen en el vestuario, también forman una parte fundamental para narrar la historia. 

El argumento parte de los recuerdos solapados de la protagonista cuando ella es una anciana y se encuentra en un palacio decadente, de modo que se va cambiando de decorados sólo con el juego de luces, que provoca que cada escena se represente como un cuadro. 

En la charla, Silvia Marsó habló sobre diversos aspectos de este singular proyecto producido por ella misma, y también hubo tiempo para que comentase distintas anécdotas sobre sus inicios artísticos y su trayectoria. 


¿Qué podemos encontrar en la obra "24 horas en la vida de una mujer"?:

Yo era muy seguidora de su autor, Stefan Zweig, cuyos trabajos están aún muy vivos y por eso decidí comprar los derechos de su adaptación. Este año se cumplen 75 años de su muerte, ya que se suicidó junto a su mujer en Brasil, huyendo de la invasión Nazi al ser judío y al no soportar que su querida Europa se estuviese desintegrando de una manera tan brutal. Una lástima, porque si hubiera esperado unos tres meses más, no se habría suicidado. 

Precisamente, en la obra está el reflejo de esa Europa, es un compendio de nuestra cultura. La música la ha compuesto el músico ruso Sergei Dreznin, que es una eminencia y ha pasado mucho tiempo en Alemania. Ha hecho un trabajo que tiene mucho de la música del siglo XIX y de principios del XX, desde valses vieneses, pasando por música de Rusia, Francia o Italia. 

Es una obra que transita por todos esos mundos de la vieja Europa. Al mismo tiempo, fusiona la música y la danza (cantamos mucho, pero los temas está sujetando las emociones de los personajes), la interpretación, la literatura y hasta la pintura, porque la escenografía la ha hecho el pintor Arturo Martín Burgos. Ver todas esas artes unidas que van fluyendo de manera armoniosa, es todo un lujo para mi como intérprete, y es una suerte tener como director a Ignacio García. 


¿Cómo es la experiencia de ejercer como productora teatral?:

Es un poco agotadora, y precisamente no es lo que más me gusta, y más en estos tiempos en los que es tan difícil para sacar un proyecto adelante. Pasas muchos nervios y todo depende de ti, y estás con el alma en vilo, por si se produce algún fallo técnico. Sin embargo, a veces no te queda otra, y me vi en la necesidad de producir el espectáculo, porque aunque todos los productores me decía que era una maravilla, no le veían la rentabilidad. Pero claro, yo no busco la rentabilidad, sino hacer arte que me aporte, y al mismo tiempo, no perder la camisa.

¿Cómo fueron tus inicios como actriz?:

Cuando era niña, siempre estuve interesada en las artes, pero no sabía si quería ser actriz, cantante, o pintora. Sacaba sobresaliente en todas las asignaturas que tuvieran que ver con el arte. Lo curioso, es que en mi familia, no había nadie que se dedicase a eso. Cuando realmente me di cuenta que quería ser actriz fue cuando vi en el cine "El espíritu de la colmena" (1973) de Víctor Erice, y aunque cuando la vi, no me enteré de lo que pasaba, porque en esa historia todo pasa por debajo, quedé fascinada con el personaje de Ana (Ana Torrent), ya que la película estaba contada a través de su mirada. Realmente no sabía muy bien por qué, pero desde ese momento yo ya tenía claro lo que quería ser. Y ahora de mayor, he tenido la oportunidad de decirle eso a la propia Ana Torrent, la cual se alegró muchísimo al saberlo. 

Otro aspecto que me marcó en mi infancia, fue una profesora de lengua que tuve cuando tenía 10 años, es la única profesora de la que recordaba su nombre y apellidos, y luego la pude localizar a través de facebook. Sus enseñanzas fueron muy importantes para mi, ya que me enseño que debajo de las letras, se escondía el mensaje, y encima lo planteaba todo como si fuera un juego. 

¿Cómo fue tu paso por el programa "Un, dos,tres" y qué ventajas e inconvenientes encontraste en esta experiencia?:

El destino quiso que yo entrara en el "Un, dos, tres". Yo no tenía ninguna intención de entrar, porque vivía en Barcelona y el programa se grababa en Madrid. Yo en aquel momento tenía 17 años y estaba haciendo una obra de teatro en El Paralelo de Barcelona, y al mismo tiempo estaba haciendo un programa en la televisión catalana, antes de que existiera TV3. En este espacio había una orquesta con la que yo cantaba. También había actuaciones de Sergio Dalma (cuando aún no usaba ese nombre artístico), Mary Santpere o Charly Rivel, y yo luego los entrevistaba. 

Fue por esta época cuando me sugirieron que me presentara al casting de "Un, dos, tres". Recuerdo que se organizó el primer casting multitudinario por toda España, Chicho Ibáñez Serrador  quería encontrar chicas que supieran actuar, cantar y bailar, y aunque no las buscaba guapas, si necesitaba encontrar a algunas que tuvieran una personalidad cercana y diferente entre unas y otras. Recuerdo que allí conocí a Chicho, que había oído hablar de mi y me ofreció participar en el programa. Todo se empezó a preparar en el mes de mayo de 1983. Aunque ya me habían elegido junto al resto de las secretarias del programa, se grabó un falso casting a modo de documental. Lo primero que hice en el programa fue el número de "A Chorus Line", que era un espectáculo de Broadway que nunca se había visto en España. Aquel primer programa de la temporada lo vieron 20 millones de personas, muy diferente a las audiencias de hoy en día, donde todo está muy repartido y un gran pico de audiencia está en 6 millones de espectadores. Estuve en dos etapas, primero entre 1983 y 1984, y luego volví en 1987. El programa me cambió la vida, y me hizo muy popular, y aunque hizo que me conociera toda España, también provocó que se me cerraran algunas puertas, en especial en las del teatro más serio y comprometido, ya que yo quería trabajar con Marsillach o con Narros, pero no me solían coger, porque yo era muy popular. Así que aunque luego también presenté programas como "Los Sabios" (1984-85) en TVE o "Telecupón" en los inicios de Tele 5 (1990-91), tuve que romper con eso, y aunque me ofrecieron mucho dinero para ejercer como presentadora de otros concursos, la decisión de rechazarlos que no me costó nada tomarla, porque quería renunciar a lo fácil para poder hacer una carrera como actriz, pero empezando por abajo.   

¿Cómo te sentiste al ser dirigida por Juanma Bajo Ulloa en "La madre muerta" (1993) y cuáles han sido las razones por las que un director tan personal haya tenido una carrera tan intermitente?:

Fue una gran suerte trabajar con él. En estos años he visto a Juanma en varias ocasiones, y él ha estado centrado en la publicidad. Es un genio infravalorado y desaprovechado por el cine español, no se si por su carácter de enfant terrible o porque no pertenecía a ningún grupo de directores.  



  

domingo, 22 de mayo de 2016

ENTREVISTA A IGNASI VIDAL, PABLO PUYOL Y JUAN JOSÉ AFONSO, RESPOSABLES DE LA OBRA "DIGNIDAD"



El viernes 20 de mayo tuvo lugar un nuevo Encuentro de Amigos del Teatro Guimerá, que en esta ocasión contó con la presencia de del director escénico Juan José Afonso y de los actores Ignasi Vidal y Pablo Puyol, responsables de "Dignidad", obra que se estrenó en el teatro tinerfeño el sábado 21 de mayo.

Escrita por el propio Ignasi Vidal, su argumento gira en torno a un despacho en la sede de un partido político en el que dos hombres que comparten unas ideas, aspiran a hacerse con el poder para cambiar aquello que no funciona.  Ambos representan la esperanza, la ilusión y el cambio para una sociedad cada vez más desencantada con la política y todo lo que la envuelve. Sin embargo, una cosa es la realidad que el ciudadano ve en su casa, en la televisión, a través de los filtros a los que se somete la información, y otra bien distinta es la realidad desconocida en la intimidad de un despacho, aquí convertido en una especie de ring, a modo de metáfora de la arena en la que miden sus fuerzas los luchadores. Sus protagonistas son dos hombres que han caminado juntos, unidos con el devenir de los años por una sólida amistad, pero están a punto de destapar que el poder, sólo por la presumible proximidad a la que se encuentran de él, los está transformando y alejándolos peligrosamente.


De izquierda a derecha: Ignasi Vidal, Juan José Afonso y Pablo Puyol.

¿Qué nos ofrece "Dignidad"?:

Ignasi Vidal: Mi idea a la hora de escribir "Dignidad" fue crear una historia de amistad y de traición en un contexto de política. La historia plantea temas universales, y el principal de ellos es el de como el ejercicio del poder afecta y transforma la amistad auténtica entre dos hombres que llevan mucho tiempo trabajando juntos. No es una función que hable únicamente de política, sino también de la condición humana.

Pablo Puyol: La política es usada en la obra para hablar de otro concepto más importante, como es la libertad.


Juan José Afonso: Todo lo que se plantea está de plena actualidad, es como leer un periódico todos los días. La corrupción en los partidos políticos ha existido siempre, seguramente antes más que ahora, pero antiguamente ocurría que no nos enterábamos. 

Ignasi Vidal, ¿cuáles fueron tus inspiraciones a la hora de escribir el guión?: 


Ignasi Vidal: Es una obra original que tiene su germen en diversos autores y pensadores políticos, de hecho hay algo de "El príncipe de Maquiavelo", que sentó las bases de la política moderna.  Al mismo tiempo también plasmo mis experiencias cuando estuve colaborando en un partido político de UPYD durante un tiempo. Debido a ello me di cuenta que la política puede ser una de las más nobles actividades que puede hacer el hombre, y que no tiene nada que ver con la que se practica dentro de los partidos políticos. Y de eso habla la función, ya que siendo un instrumento para cambiar la vida de las personas, en los partidos no es más que una cuestión de sus libres intereses y prioridades, que los llevan a actuar en contra de los otros grupos políticos que forman parte de la misma familia. En el fondo, en lugar de hablar de un partido político, también podríamos plantear el mismo contexto dentro de una gran empresa.

Ignasi Vidal, ¿cómo ves el oficio de actor tras haber ejercido como director?:

Ignasi Vidal: Es algo que te cambia la óptica. Para mi dirigir es llegar a un acuerdo con los actores. Yo me di cuenta de que quería ser director cuando me iba al teatro y observada que cada actor tenía un lenguaje distinto, ya que a veces se produce una batalla entre los actores por sobresalir uno por encima del otro, lo cual no deja de ser una visión equivocada, cuando lo ideal es que ambos se complementen en su actuación para que la función brille. 

Yo quiero dirigir del mismo modo en el que a mi me gustaría que me dirigieran, y conseguir dejar espacio al actor. Porque a veces, la tiranía del director es lo que mata el trabajo del actor.  El director no te va a decir como es el personaje, el personaje es una responsabilidad de todos, tanto del actor, como del director o los compañeros. Si el actor va con el texto muy aprendido, sólo está pendiente de su frase y no de lo que pasa en la obra.

Ignasi Vidal, ¿hubo alguna diferencia entre tu visión inicial de la obra y el enfoque que le dio Juan José Afonso como director?:


Ignasi Vidal: Sí, Juan José tuvo una visión muy particular sobre la escenografía, no quería que el escenario fuera un despacho al uso, sino que el espectador pudiera ver que la acción estuviese flotando en un espacio negro como un ring de boxeo. Para conseguir este efecto, Sergio, el iluminador, dio un gran pelotazo de luz sobre el escenario, pero como nuestros rostros quedaban en sombra, pensó en poner unos pequeñas luces para que iluminasen de modo perfecto. Sin embargo, esta idea fue descartada, porque no le gustó a Juan José.  

Pablo Puyol, ¿cómo ha sido tu experiencia en la obra, tras incorporarte de forma abrupta en sustitución del actor Daniel Muriel?:

Pablo Puyol: Llegué a ella para sustituir a Daniel y me encontré con una función muy intensa y con mucho texto. Hay ocasiones en las que los actores nos solemos cansar de representar tantas veces una misma función, pero con ésta, afortunadamente no me pasa, y siempre encuentro algo nuevo y le saco más partido. 


Pablo Puyol, ¿cómo viviste el fenómeno fan de la serie "Un paso adelante" y como fue afrontar su final?:

Pablo Puyol: Cuando llegué a "Un paso adelante" ya tenía experiencia como actor, y pude afrontar bien el fenómeno que supuso, que fue una auténtica locura que no había vivido jamás. De igual modo, asumí el final de la serie con normalidad y pude reconducir mi carrera hacia nuevos proyectos.  




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lunes, 11 de abril de 2016

ENTREVISTA A ROBERTO ÁLVAREZ Y GABRIEL GARBISU, INTÉRPRETES DE LA OBRA "EL DISCURSO DEL REY"



Con motivo del estreno de la obra "El discurso del rey" en el Teatro Guimerá durante el 19 de marzo, un día antes tuvo lugar una charla para los Amigos del Teatro Guimerá en la que asistieron dos de sus actores: Roberto Álvarez (Lionel Logue) y Gabriel Garbisu (Eduardo VIII).

La obra está basada en la oscariza película de 2010, que fue dirigida por Tom Hopper y contó con el protagonismo Colin Firth (Rey Jorge VI) Geoffrey Rush (Lionel Logue) y Helena Bonham Carter (Reina Isabel). Su guionista David Seidler, también se encargó de hacer la adaptación teatral, que en su versión española cuenta con la dirección de la actriz y realizadora Magüi Mira. 

La trama se centra en cómo el Rey Jorge VI (Adrián Lastra) siguió el consejo de su esposa Isabel (Ana Villa) para que acudiese al logopeda Lionel Logue, con el fin de que superase su tartamudez, para luego afrontar el discurso con el que Gran Bretaña comunicaba que declaraba la guerra a Alemania en 1939. Entre los personajes secundarios, que tienen más peso en esta versión, encontramos a Eduardo VIII, el hermano de Jorge VI; la norteamericana Wallis Simpson (Lola Marceli), mujer por la que Eduardo abdicó; y el Primer Ministro Winston Churchill (Ángel Savín).




¿Cómo surgió el proyecto de adaptar la película al teatro?:

Gabriel Garbisu y Roberto Álvarez.

Su autor David Seidler es tartamudo en la vida real, y le contó el proyecto a la Casa Real Británica, pero le dijeron que era mejor que esperara a que ya hubiese fallecido la Reina Madre y esposa del Rey Jorge VI, y como duró 100 años, el proyecto se alargó en el tiempo hasta que ésta falleció y se hizo la película. El largometraje quedó un poco edulcorado, por el respeto que mostraron hacia la realeza británica. Al ser adaptada al teatro por él mismo, al margen de que se traslada la historia a un nuevo contexto, todo quedó un poco más ampliado. La relación entre el Rey Jorge VIII y su hermano Eduardo tiene más peso en la versión teatral. A partir de ahí, cambia el tema y la relación del espectador con los actores.

¿Qué diferencias hay entre la película y la obra, y qué ofrece esta adaptación para quien ya haya visto la versión cinematográfica?:

Roberto Álvarez: Mi compañero de reparto Ángel Savín cuenta que se convirtió en actor porque una vez fue a ver a José Bódalo al teatro y quedó impresionado al verlo en una escena en la que simulaba estar inmerso en el agua y temblando de frío, cuando en realidad sus pies estaban sobre unos cartones. Y al fin y al cabo eso es el teatro, los actores, con unas pocas herramientas como fotografías y objetos, tratamos de transmitir un mundo de sensaciones, y cuando se llega, se produce una sensación directa en el espectador, que es distinta a la de una película.

Gabriel Garbisu: Es una obra basada en una película que ha visto mucha gente, así que no se podía hacer la obra igual que ésta. En la versión teatral, contamos con unos pocos elementos en los que se sugieren distintos espacios, y el resto se deja a la imaginación del espectador. Por ejemplo, no tenemos a muchos personajes secundarios, ni a toda esa figuración que aparece en la película, y hay escenas que están planteadas con una estructura diferente. En la película Colin Firth tenía una escena donde contaba un cuento a sus hijas, la actual reina y su hermana Margarita, y lógicamente en la obra esos personajes no están, pero se mantiene la escena, aunque Adrián Lastra la interpreta de un modo distinto.

Seidler admitió que se le había ido la mano, y que muchas cosas no sucedieron tal y como se habían contado en la película y en la obra. Por otra parte, se mantienen los elementos de comedia, al fin y al cabo la historia es una especie de comedia de costumbres, pero enmarcada en una época dramática, en la que su protagonista tenía que conectar con el pueblo durante un hecho histórico como fue el ascenso del nazismo y el comienzo de la Segunda Guerra Mundial.  

¿Roberto Álvarez, qué aprendiste a cerca de la figura real del logopeda Lionel Logue?:

Lionel Logue era australiano, era un tipo muy iconoclasta, le gustaba llevar las cosas a su terreno. Realizaba ejercicios mecánicos, y planteaba inmiscuirse en ese bloqueo que tiene un origen desconocido y que provoca la tartamudez. Su manera de llegar al rey era siendo un poco provocador, lo animaba a que hablara de su vida y también utilizaba el sentido del humor. En la película el sentido del humor que el da Geoffrey Rush es mucho más británico, y en la obra es un poco más latino, más carnal.

¿Cómo ha sido la reacción de la obra dentro del colectivo de personas con la tartamudez?:

Roberto Álvarez: La experiencia con las personas de ese colectivo ha sido muy emocionante, en especial cuando nos vienen a felicitar al final de la función y les encanta por el respeto con el que todo está tratado, ya que antiguamente los personajes tartamudos eran utilizados para hacer reír.

Hay que decir que nadie nace tartamudo, se suele desarrollar a partir de los 4 o 5 años, debido a un impacto fuerte en la vida. Un taxista me contó hace poco que él comenzó a ser tartamudo tras oír una explosión cuando tenía 4 años, a partir de ahí se produce un cortocircuito entre el cerebro y la palabra.

Gabriel Gabisu: En la escena en la que Adrián Lastra da el discurso en la Exposición Universal y comienza a tartamudear, hay muchos espectadores que al principio se ríen, es como si en el inconsciente colectivo, la figura del tartamudo fuera algo risible. 

¿Roberto Álvarez, cómo fue tu experiencia a la hora de trabajar con un grande como Fernando Fernán Gómez en la película "En la ciudad sin límites" (2002)?:

Roberto Álvarez: Fue un honor muy grande. Tanto Fernando como los otros veteranos de la interpretación española estuvieron acompañándonos a lo largo de toda nuestra vida. Ellos son nuestros referentes. En "En la ciudad sin límites" Fernando ya estaba muy mayor, y estaba muy cuidado por Emma Cohen. Era un ser sobrenatural con una mente brillante en la dialéctica diaria. Me hizo mucha ilusión cuando cuatro años después de la película, coincidí con él en una ceremonia donde le entregaron un premio, y me dijo con aquella tremenda voz "No te creas que no te sigo, te sigo en todos tus trabajos". Es verdad que tenía mucho carácter, pero igual que otras personas mayores. De todas formas, yo me solía llevar bien con aquellos que tenían mala leche, me hice muy amigo de Sancho Gracia y Pepe Sancho. Coincidí con Pepe Sancho en la miniserie "Tarancón: El quinto mandamiento" (2010), y me quedaba embobado escuchando sus historias, lo cual me hace pensar que los actores de ahora somos unos palurdos. En concreto Pepe empezó en el teatro pasando mucha hambre, montaba una carpa en los pueblos y te representaban Calderón de la Barca o cualquier otra obra como "El perro del hortelano", y si no se sabía el texto de la que elegía el público, se la estudiaba mientras comía. Esa gente por la mañana y por la tarde grababan "Estudio 1" en directo, después se hacían una función de teatro por la noche, y al final se iban a cerrar el bar del Aeropuerto de Barajas a las 6 de la mañana. 

Gabriel Garbisu: Roberto y yo somos de una generación diferente a la de esos actores, y hemos tenido siempre un respeto hacia los mayores. Yo tengo la sensación de que desgraciadamente esos referentes teatrales se están perdiendo. Yo he sido profesor de teatro con alumnos de 18 años, y les preguntas y no los conocen, ni saben lo que han hecho. Mucha gente se queja de que los actores jóvenes no tienen buena dicción como ellos y no se les entiende, y al mismo tiempo hay algunos que no tienen vocación, y quieren dedicarse a la actuación para ser famosos.  


Con Adrián Lastra, Ana Villa y Lola Marceli.







lunes, 5 de octubre de 2015

IN MEMORIAM: ANA DIOSDADO

Nació el 21 de mayo de 1938 en Buenos Aires (Argentina).

Sus padres eran los actores españoles Enrique Diosdado e Isabel Gisbert, exiliados a Argentina durante la Guerra Civil. Su madrina fue la también intérprete Margarita Xirgu, junto a la que debutó en los escenarios a la edad de 5 años.

Sus padres se divorciaron, y tras el fallecimiento de su madre, su progenitor se casó con la también actriz Amelia de la Torre. En 1950 regresó con su familia a España, y mientras estudió en el Liceo, trabajó en obras de la compañía de Enrique Diosdado como "Así que pasen cinco años".

Posteriormente estudió Filosofía y Letras en la Universidad Complutense de Madrid, aunque no obtuvo la licenciatura. En 1965 logró ser finalista al Premio Planeta con su primera novela "En cualquier lugar, no importa cuando". En 1970 escribió la exitosa obra "Olvida los tambores", por la que ganó el Premio Mayte. Acto seguido adaptó al teatro español las obras "A mitad de camino" (1970) de Peter Ustinov. "Knack" (1973) de Ann Jellicoe y "La gata sobre el tejado de zinc" (1979) de Tennessee Williams.

Sus siguientes obras teatrales como guionista fueron "El Okapi" (1972), "Usted también podrá disfrutar de ella" (1973), "Los comuneros (Si hubiese buen señor)" (1974) y "Y de Cachemira chales" (1976). En su doble faceta como actriz y guionista participó en "Cuplé" (1986) y "Camino de plata" (1988). En 1976 escribió un guión la radio titulado "La imagen del espejo".



En 1972 escribió y protagonizó la serie "Juan y Manuela" en TVE. Cosechó su mayor éxito televisivo en su doble faceta con la serie dramática "Anillos de oro" (1983), protagonizada junto a Imanol Arias . En ella interpretó a la abogada Lola, papel por el que obtuvo el TP de Oro y el Fotogramas de plata a la Mejor actriz. En 1986 fue guionista y actriz de una tercera serie, en este caso se trató de "Segunda enseñanza", donde dio vida a la profesora de Bachillerato Pilar Beltrán. Ambas series fueron emitidas por TVE.









En los 80, 90 y el siglo XXI siguió vinculada a los escenarios con obras como "Cristal de bohemia" (como directora y guionista en 1994), "321, 322" (como guionista en 1991), "En la corteza del árbol" (1991), "Decíamos ayer" (1997), "La imagen del espejo" (1998), "La última aventura" (donde adaptó la novela de Francisco Domene en 1999), "Con las alas cortadas (que dirigió y adaptó a partir de la obra de John Godber en 2004), "Harira" (2005) y "El cielo me tienes prometido". Por otra parte, se encargó de adaptar otros éxitos internacionales como "Casa de muñecas" (1983) de Henrik Ibsen y "La importancia de llamarse Wilde" (su versión libre de  "El abanico de Lady Windermere" de Oscar Wilde, estrenada en 1992). 

Su obra literaria se completó con las novelas "Campanas que aturden" (1969), "Los ochenta son nuestros" (estrenada en 1986 y ella misma adaptó y protagonizó para su versión teatral) e "Igual que aquel príncipe" (1994), al tiempo que escribió en periódicos como Diario 16 y ABC. En 2005 adaptó al cine su propia novela "Las llaves de la independencia", y en 2008 intervino como actriz secundaria en el film "El libro de las aguas". Entre sus galardones recibidos figuraron el Premio Fastenrath de la Real Academia Española, el Premio de Honor (2013) en los Max, y la Medalla de Oro de Valladolid. En 2014 fue nombrada Dra. Honoris Causa por la Universidad de Alcalá.



Entre 1979 y 1999 estuvo casada con el actor Carlos Larrañaga. En 2013 le diagnosticaron leucemia  y en agosto de ese año sufrió un derrame cerebral. Ana Diosdado falleció el 5 de octubre de 2015 en la sede de la SGAE (entidad de la que fue Presidenta entre 2001 y 2007) de Madrid (España), a la edad de 77 años y a tras sufrir un desvanecimiento.


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jueves, 20 de agosto de 2015

IN MEMORIAM: LINA MORGAN


María de los Ángeles López Segovia nació el 20 de marzo de 1937 en Madrid (España).

Hija de un sastre y una ama de casa, era la cuarta de cinco hermanos. Al finalizar la educación primaria, empezó a estudiar baile clásico español a la edad de 11 años.  A los 13 años un representante de artistas la seleccionó para formar parte de compañía infantil llamada Los Chavalillos de España. 

En 1949 realizó su primer gira teatral, y a los 16 años formó parte de la compañía de revista Matías Colsada en el Teatro La Latina de Madrid. Allí empezó a trabajar como bailarina junto a la vedette Maruja Torres y el marido de ésta, Alfonso del Real. Debido a que aún no era mayor de edad, se vio obligada a falsificar su documentación para poder trabajar en los escenarios.

En 1956 recibió su primera gran oportunidad con la obra "Mujeres y diosas", donde adoptó el seudónimo de Lina Morgan. Convertida en vedette de revista, en los años 50 actuó en la sala de la Gran Vía junto a Tony Leblanc, Miguel Gila o Ángel de Andrés. En 1965 protagonizó al lado de Juanito Navarro la exitosa obra "Dos maridos para mi", y pronto se convirtieron en pareja artística en otras producciones teatrales.

En la década de los 60 hizo sus primeros trabajos secundarios en películas como "El pobre García" (1961), dirigida y protagonizada por Tony Leblanc; "Vampiresas 1930" (1962) de Jesús Franco, "Una tal Dulcinea" (1963), "Objetivo: las estrellas" (1963), "Julieta engaña a Romeo" (1965), "La cesta" (1965), "Algunas lecciones de amor" (1966), "¿Qué hacemos con los hijos?" (1967) de Pedro Lazaga, "La que tienen que servir" (1967) de José María Forqué y "Los subdesarrollados" (1968). En los 60 también hizo sus primeras apariciones televisivas en programas como "Gran parada", "Sábado 64" o "La risa española", y en "Estudio 1" representó las obras "La chica de dos caballos" (1966) y "El landó del gato" (1968). 

En 1968 hizo su primer papel cinematográfico protagonista en la comedia "Soltera y madre en la vida" de Javier Aguirre. En 1970 logró uno de sus mayores éxitos comerciales con la versión cinematográfica de la obra "La tonta del bote", a las órdenes de Juan de Orduña. 

A lo largo de los 70 protagonizó diversas comedias dirigidas por Mariano Ozores como "La graduada" (1971), "Dos chicas de revista" (1972), "La descarriada" (1973), "Una monja y un Don Juan" (1973), "La llamaban la madrina" (1973), "Señora doctor" (1974), "Fin de semana al desnudo" (1974) y "Los pecados de una chica casi decente" (1975). También rodó otras comedias a las órdenes de Rafael Romero Marchent como "Imposible para una solterona" (1976) y "Un día con Sergio" (1977). En 1974 hizo una de sus escasas incursiones dramáticas en la película "Una pareja distinta", dirigida por José María Forqué y coprotagonizada por  José Luis López Vázquez. 

Posteriormente aparcó su carrera en el cine para centrarse en el teatro, y con los ingresos ganados, creó su propia compañía de revista. En un principio, tuvo dificultades económicas en el Teatro Barceló, ya que los gustos del público estaban cambiando, pero tras aparecer en el programa "Directísimo" de Jose María Íñigo, captó la atención de los espectadores y pudo estrenar nuevas obras como "Casta ella, casto él" (1976-77) y "La marina te llama" (1977-1980). En los 60 y 70 hizo apariciones televisivas en los Especiales de Nochevieja de 1965, 1969, 1976 y 1977. En 1975 y 1976 participó en dos ediciones del programa de especiales televisivos "La hora de...", el primero dedicado a Raphael, y el segundo protagonizado por ella misma y compartiendo un sketch con Marcello Mastroianni. 




En 1978 logró arrendar el Teatro La Latina con ayuda de su hermano, el empresario José López Segovia. A partir de entonces logró un enorme éxito de público con  la revista "¡Vaya par de gemelas!" (1980-83), donde explotaba su clásico personaje de pueblerina solterona, sin nunca dejar sus muecas y movimientos de piernas. También realizó una exitosa gira, y la obra fue emitida por TVE con gran éxito de audiencia en 1983. 




Ese mismo año adquirió La Latina al completo, al pagarle 127 millones de pesetas a su antiguo propietario, su amigo Matías Colsada. Sus siguientes éxitos teatrales fueron "Sí al amor" (1984-87), "El último tranvía" (1987-1991, y por la que ganó el Fotogramas de Plata a la Mejor intérprete teatral) y "Celeste no es un color" (1991-93). Todas ellas fueron emitidas en TVE en 1986, 1990 y 1993, logrando grandes índices de audiencia. 

Debido a la aceptación de la emisiones televisivas de estas obras, decidió comenzar una nueva etapa en televisión. Primero intervino en la serie de comedia "Compuesta y sin novio" (estrenada en 1994 y por la que ganó el TP de Oro a la Mejor actriz) en Antena 3, que tras su éxito inicial, la audiencia se fue desinflando en las posteriores semanas. Para su siguiente trabajo televisivo volvió a TVE para protagonizar la serie cómica "Hostal Royal Manzanares" (1996-98), rodada con público en directo y que se mantuvo durante 4 temporadas con éxito de audiencia. Por su interpretación logró dos TP de Oro a la Mejor actriz en 1996 y 1997. En 1995 regresó al cine con la comedia "Hermana, pero ¿qué has hecho?". 

Sus siguientes series, "Una de dos" (1998) y "Academia de baile Gloria" (2001), fueron de corta vida debido a sus bajas audiencias en TVE, algo que también sucedió con la serie de sketches "¿Se puede?" (2004).

En la última etapa de su carrera estuvo vinculada a las series producidas por su amigo José Luis Moreno. Tras aparecer como actriz invitada en un episodio de "Aquí no hay quien viva" (2005) en Antena 3, intervino en las telecomedias "A tortas con la vida" (2005-2006) en Antena 3 y "Escenas de matrimonio" (2007-2008) en Tele 5. En 2010 vendió La Latina. En 2012 hizo su última aparición televisiva en la gala "Reyes y estrellas" de TVE1, producida por Jose Luis Moreno. Entre sus galardones recibidos también encontramos el Premio Ondas en 1998, el Premio Nacional de Teatro Pepe Isbert en 2002 y la Antena de Oro en 2002.

Tras este trabajo se retiró de la vida pública para hacer frente a una grave enfermedad que la llevó a ser hospitalizada en varias ocasiones. A causa de la misma, falleció el 20 de agosto de 2015 en Madrid (España), a la edad de 78 años.


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