miércoles, 3 de septiembre de 2008

10 SERIES SEMIOLVIDADAS O NO EMITIDAS EN ESPAÑA PARA DESCUBRIR (PRIMERA PARTE)

En este artículo hemos hecho un repaso por varias series que nunca fueron emitidas en España (o únicamente en determinados canales autonómicos) y que nos ha parecido interesante recopilar. En la selección hemos incluido algunas de bastante éxito, junto a otras de corta emisión. Muchas de ellas podrían haber formado parte de la parrilla televisiva española, pero los programadores y el destino nunca provocaron que esto pasara, por esta razón creemos que ya es hora de que sean descubiertas, aunque de modo tardío, por los telespectadores españoles:
1. DARK SHADOWS (1966-1971):



Curiosa mezcla de culebrón diario pero con elementos góticos y terroríficos, creado por Dan Curtis. La serie giraba en torno a los entresijos de los Collins, un acaudalado clan familiar de Nueva Inglaterra que escondía numerosos secretos. Entre sus miembros figuraban Elizabeth Collins Stoddard (Joan Bennett), Roger Collins (Louis Edmonds) y David Collins (David Henessy). En su primera temporada reunía los tópicos tradicionales de cualquier telenovela, aderezados con elementos sobrenaturales como fantasmas y ocultistas. Sin embargo, para su segundo año de emisión, Curtis decidió dar un giro argumental e introducir un nuevo personaje crucial y atractivo en la trama llamado Barnabas Collins (Jonathan Frid), un vampiro de 175 años que regresaba a la mansión familiar después de que Willie Loomis (John Karlen), el jardinero de los Collins, encontrase su ataúd cuando buscaba un tesoro familiar. Al regresar a la vida, Barnabas terminaba enamorándose de Maggie Evans (Kathryn Leigh Scott), la institutriz de la familia, la cual era el vivo retrato de su antiguo amor Josette Du Prez. La trama se complicaba cuando la Dra. Julia Hoffman (Grayson Hall) creaba un suero que permitía que Barbanas llevase una vida normal y pudiese estar expuesto a la luz del sol, esta particular relación provocaba que ambos personajes se enamorasen y creaba un inevitable triángulo amoroso que afectaba a Maggie. Durante la emisión de esta segunda temporada, los índices de audiencia se dispararon al convocar a un mayor número de público que el asiduo a las telenovelas, generando incluso merchandising. En sus siguientes años de emisión se incorporaron otros personajes como Quentin Collins (David Selvy, el luego popular Richard Channing de "Falcon Crest") y comenzaron a introducir otras tramas con clones de Frankenstein, científicos locos, hombres-lobo, brujas y zombies. La serie finalizó en 1971 tras haberse emitido 1225 episodios de 30 minutos de duración (en su primera temporada fue emitida en blanco y negro y en las restantes en color). Un año antes de su finalización, Dan Curtis dirigió y escribió una adaptación cinematográfica titulada "Sombras en la oscuridad" (1970), donde contó con los mismos actores de la serie. Un año después dirigió una segunda película titulada "Una luz en la oscuridad", en la que no intervino Jonathan Frid, pero sí David Selvy, Grayson Hall, Louis Edmonds y David Henesy, además de una joven Kate Jackson.


En 1991 se emitió un remake en formato de serie semanal titulado "Vampiros" (emitida por TVE en 1993), que estuvo protagonizado por Ben Cross en el papel de Barnabas Collins. El resto del reparto se completó con Barbara Steele en el papel de la Dra. Julia Hoffman, Joseph Gordon-Levitt como David Collins, Roy Thines, Joanna Going y Jean Simmons.


Esta nueva versión tuvo unos inicios prometedores, pero diversos cambios de horario provocaron que fuese cancelada al final de su primera temporada. En 2004 se emitió una tercera versión titulada "Dark Shadows" con Alec Newman en el papel de Barnabas Collins y de la que únicamente llegó a grabarse el episodio piloto.

En 2012 Tim Burton dirigió "Sombras tenebrosas", la versión cinematográfica en clave de comedia gótica con Johnny Depp en el papel de Barnabas Collins (un proyecto largamente acariciado por ambos al ser fans confesos de la serie). El reparto se completa con Michelle Pfeiffer (Elizabeth Collins Stoddard), Helena Bonham Carter (Dra. Julia Hoffman), Eva Green (Anquelique Bouchard), Jakcie Earle Haley (Willie Loomis), Johnny Lee Miller (Roger Collins), Chlöe Grace Moretz (Carolyn Stoddard) y Christopher Lee (Clarney), junto a cameos de Jonathan Frid (el destino quiso que esta fue su significativa despedida cinematográfica, ya que falleció el 13 de abril de 2012 a la edad de 87 años) y David Selby.

2. KOLCHACK: THE NIGHT STALKER (1974-75):



Serie de terror protagonizada por Darren McGavin en el papel de Dan Kolchack, un periodista experto en investigar fenómenos paranormales relacionados con vampiros, hombres-lobo y todo tipo de criaturas legendarias. Al mismo tiempo, Kolchack tiene que hacer frente a su escéptico editor Tony Vincenzo (Simon Oakland). La serie tuvo su origen en dos telefims titulados "El vampiro de la noche" (1972) y "La noche del estrangulador" (1973), ambos también protagonizados por Darren McGavin y Simon Oakland (que sí fueron emitidos en España a través de TVE en 1982, al contrario que la serie), y que contaron con producción de Dan Curtis y guion de Richard Matheson (aunque ambos no colaboraron en la serie posterior). La serie tuvo problemas de audiencia debido a que el nivel artístico de los episodios descendió respecto a los telefilms previos, y McGavin se vio obligado a asumir tareas de producción que no le correspondía, por este motivo, terminó abandonando el programa tras rodar 20 episodios. En vista de lo ocurrido, y teniendo en cuenta que a un nuevo jefe de programación de la cadena ABC no le gustaban demasiado las series de género fantástico decidió cancelarla al final de su primera temporada. Pese a este incidente, la serie fue un producto de culto (funcionó muy bien en una posterior reposición emitida por la cadena CBS en 1981 y hasta la ABC pensó en resucitarla, pero McGavin estaba resentido por lo ocurrido anteriormente y decidió rechazar la propuesta) y pionero en el género fantástico televisivo, que influenció a series posteriores, siendo un referente claro de Chris Carter a la hora de crear "Expediente X". Entre 2005 y 2006 se emitió un remake titulado "Night Stalker" (emitida en España en 2006 a través del canal de cable Dark), con Stuart Townsend (inapropiado y excesivamente joven) en el papel de Carl Kolchak, Gabrielle UInion (Perri Reed), Eric Jugmann (Jain McManus) y Cotter Smith (Tommy Vincenzo). Esta segunda serie fue un fracaso de audiencia y fue cancelada tras emitirse 10 episodios.


3. FUTURE COP (1977):

Serie policiaca con elementos de ciencia-ficción centrada en John Haven (Michael Shannon), un policía novato que tiene como compañeros de patrulla a Joe Cleaver (Ernest Borgnine) y Bill Bundy (John Amos). Haven esconde un secreto que Cleaver conoce: en realidad es un cyborg con superfuerza, cuyo organismo posee complejos sistemas electrónicos para combatir el crimen. La serie fue un fracaso de audiencia y únicamente se emitieron 5 episodios.



4. MAN FROM ATLANTIS (1977-78):

Serie de aventuras y ciencia-ficción protagonizada por Mark Harris (Patrick Duffy, luego famoso por su papel de Bobby Ewing en "Dallas"), el único superviviente de la legendaria civilización de Atlantis que conserva las capacidades anfibias de sus antepasados que le permitían nadar y hablar bajo el agua. En La Tierra, decide explorar las profundidades submarinas en colaboración con la Dra. Merrill (Belinda Montgomery), descubriendo en sus aventuras diversos portales a otras dimensiones y enfrentándose a todo tipo de peligros. La serie no tuvo una buena acogida entre la audiencia y fue cancelada tras emitirse 17 capítulos.


5. FÉNIX (1981-82):



Serie de ciencia-ficción que tenía como punto de partida una expedición a una ruinas localizadas en Perú. Allí aparece un extraño objeto en cuyo interior se encuentra Bennu (Judson Earney Scott), un ser procedente de un lejano planeta, que posteriormente iniciará una huida a Estados Unidos, donde será perseguido por el gobierno Peruano y por agentes del gobierno norteamericanos con intenciones de capturarlo para diseccionarlo. En un papel secundario encontramos al eterno villano Richard Lynch, dando vida a Justin Preminger. La serie fue retirada de la programación al cabo de 5 episodios.

6. LOS PODERES DE MATTHEW STAR (1982-83):

Serie de aventuras y ciencia-ficción que tenía como protagonista a un joven príncipe procedente de otro planeta (Peter Barton), que a su llegada a la Tierra adoptaba el nombre de Matthew Star y comenzaba a estudiar en el instituto como cualquier chico de su edad, Matthew es acompañado por su guardián (Louis Gosset Jr.), que adopta la personalidad de su profesor de instituto Wal Shepard. El chico tiene una guapa novia llamada Pam Elliot (Amy Steel) y al margen de resolver los típicos problemas de su edad, en más de una ocasión se verá obligado a usar sus superpoderes para colaborar con la autoridades, que conocen su secreto. La serie se mantuvo una sola temporada en antena. En 2002 la revista TV Guide la eligió en el puesto 22 de los 50 peores programas de la historia de la televisión norteamericana. En España fue emitida por Tele 5 en 1995.

7. BRUJOS Y GUERREROS (1983):


Series de aventuras y con elementos de comedia, que realizaba una sátira sobre las historias de fantasía medieval. Transcurría en el legendario reino de Camarand, gobernado por el bondadoso Rey Baaldorf (Thomas Hill). El protagonista era Príncipe Erik Greystone (Jeff Conaway, el actor que dio vida a Kenickie en "Grease" -1978-), el cual estaba prometido con la Princesa Ariel (Julia Duffy), la bella hija de Baaldorf. Para luchar contra el malvado Príncipe Dirk Blackpool (Duncan Regehr), procedente de un reino vecino, Erik contará con la colaboración su fuerte sirviente Marko (Walter Olkewicz) y ambos se verán envueltos en una trepidante aventura donde se cruzarán con hechiceros y brujas de buenas y malvadas intenciones. La serie fue cancelada tras solo emitirse 8 episodios. En España se pudo ver en Cataluña a través de TV3 en 1986.


8. LOS CHICOS DE LA COMPUTADORA (1983-84):



Serie de aventuras protagonizada por un grupo de jóvenes y expertos informáticos que ejercen como detectives. La pandilla la forman Richie Adler (Matthew Laborteaux), el más experto del grupo y cuya habitación estaba repleta de avances tecnológicos; Hamilton Parker (Todd Porter); Jeremy Saldino (Jeffrey Jacquet); Alice Tyler (Andrea Elson, antes de intervenir en "ALF"), que estaba enamorada de Richie; y la pequeña Cheryl Adler (Melanie Gaffin). Todos ellos son tutelados por Llewellen Farley, Jr. (Max Gain) y su cuñado, el Teniente de policía Neal Quinn (A. Martinez, actor que luego interpretaría a Cruz Castillo en "Santa Barbara"). La serie se mantuvo en antena durante una sola temporada. En España se pudo ver en las televisiones autonómicas en 1986.


9. RIPTIDE (1984-86):

Serie de aventuras creada por Stephen J. Cannell y protagonizada por tres veteranos de la Guerra de Vietnam llamados Cody Allen (Perry King), Nick Ryder (Joe Penny, luego coprotagonista de la serie "Jake y el Gordo") y Murray 'Boz' Bozinsky (Thom Bray). Los tres forman un equipo de detectives completado por un robot inteligente y tienen su sede de operaciones en un barco llamado Riptide. Mientras resuelven sus casos en una soleada zona al Sur de California, también tendrán tiempo para seducir a atractivas chicas en bikini. La serie gozó de una buena acogida entre la audiencia y se mantuvo en antena durante 3 temporadas.


10. EL GUERRERO DEL CAMINO (1987-88): 



Serie de ciencia-ficción ambientada en el futuro y protagonizada por Highwayman (Sam J. Jones, el protagonista de la película "Flash Gordon" en 1980), un marshall federal que combate el crimen conduciendo su sofisticado camión, equipado con todo tipo de armamento y capaz de transformarse en un helicóptero y volverse invisible. En papeles secundarios encontramos a Tim Russ, y a las bellas Claudia Christian y Jane Badler (la inolvidable Diana de "V"), dando vida a Tania Winthrop, respectivamente. La serie fue cancelada después de 10 episodios. En España únicamente pudo verse el episodio piloto, en el que también intervinieron Claudia Christian, Branscombe Richmond, Jimmy Smits y Wings Hauser. 


lunes, 1 de septiembre de 2008

CHARLEY BOORMAN

Nació el 23 de agosto de 1966 en Wimbledon, Londres (G.B.).
Es hijo del director de cine John Boorman y de Christel Kruse Boorman. Tres de sus hermanas también son actrices (Katrine Boorman, Telsche Boorman y Lola), mientras que su hermana Daisy fue intérprete ocasional en el film de su padre "Zardoz" (1974) y en los 90 ejerció como maquilladora cinematográfica.
Charley debutó como actor a la edad de 6 años realizando un papel secundario en la estupenda "Deliverance: Defensa" (1972), dirigida por su padre y protagonizada por Jon Voight y Burt Reynolds.
En 1981 volvió a ser dirigido por su progenitor en la excelente fantasía medieval "Excalibur", donde interpretó a Mordred, el hijo fruto de las relaciones incestuosas entre el Rey Arturo (Nigel Terry) y su hermana la bruja Morgana (Helen Mirren).

Sin embargo, su primer papel protagonista en un film paterno, lo llevó a cabo en "La selva esmeralda" (1985), historia ecologista de aventuras en la que dio vida a Tommy, un joven norteamericano que de niño fue secuestrado por la tribu indígena de Los Invisibles del Amazonas. Esto sucedió cuando Bill Markham (Powers Boothe), el padre arquitecto de Tommy, se encontraba supervisando una presa en el lugar. Años más tarde y convertido en adolescente, el joven, que ahora recibe el nombre de Tomme, ya está integrado en la tribu como un indígena más.

En 1987 realizó su cuarta colaboración con su padre, esta vez llevando a cabo un papel secundario en drama bélico "Esperanza y gloria". Un año después intervino en la película francesa "Ada dans la jungle" y en 1990 secundó a Jeff Goldblum en el thriller "Mr. Frost". Posteriormente hizo otras incursiones en el cine francés con las películas "Connemara" (1990) y "Massacres" (1991).
Durante la década de los 90 fue un intérprete habitual en la televisión británica participando en las series "Love at First Sight" (1991) y "Picture Windows" (1994). En 1995 realizó una breve aparición dando vida a un fotógrafo en la película norteamericana "Más allá de Rangun" de John Boorman. Un año después intervino en la miniserie británica "Karaoke". Sus siguientes trabajos en el cine británico los llevó a cabo en las películas "El beso de la serpiente" (estrenada en 1997 y donde coincidió con su amigo Ewan McGregor), "Cash in Hand" (1998), "The Bunker" (2001) y "Country of My Skull" (2004), su último trabajo como actor hasta la fecha y su sexta colaboración con su padre.

Al ser un gran apasionado de la aventura y de las motocicletas (en su adolescencia había participado en carreras de motocross) y al compartir esta afición con Ewan McGregor, en 2004 ambos participaron en la serie documental "El mundo en moto" (Charley también ejerció como productor ejecutivo y operador de cámara), en la que durante 3 meses dieron la vuelta al mundo en moto. Salieron de Londres en abril de 2004 y realizaron un recorrido por tres continentes, surcando 15 países (entre los que figuraron Canadá, Estados Unidos, Francia, España, Italia, Siberia, Kazajistán, Mongolia y Japón).


Tras los resultados satisfactorios de esta aventura, en 2006 Charley se embarcó en otra aún mayor participando en el rally Lisboa-Dakar, donde fue acompañado por un equipo profesional. Todo ello quedó reflejado en otra serie documental titulada "El Rally Dakar 2006" (tanto "El mundo en moto" como este programa han sido emitidos en España a través del canal digital Viajar). En 2007 participó en "Long Way Down", segunda parte de "El mundo en moto", y donde volvió a contar con la colaboración de Ewan McGregor para realizar otro viaje en moto desde el norte de Escocia, para luego cruzar el resto de Europa y África. En esta tercera aventura entraron en contacto con diversas culturas y realizaron varias paradas en el camino para colaborar con UNICEF en la asistencia a niños del Tercer Mundo. En 2008 llevó a cabo su cuarto viaje, reflejado en la serie documental "By Amy Means", donde viajó desde Irlanda hasta Australia, usando para ello diversos medios de transporte. Sus siguientes documentales fueron "Right to the Edge: Sydney to Tokyo By Any Means" (2009),  "World's Most Dangerous Roads: Alaska" (2011),
Charley Boorman's Extreme Frontiers" (2011), "Charley Boorman's USA Adventure" (2013) y "Charley Boorman's South African Adventure" (2013). Actualmente prepara "Charlie Boorman's African Adventure" y una tercera parte de "El mundo en moto" junto a Ewan McGregor. En lo personal está casado con Olly Boorman y ambos son padres de dos hijas llamadas Kimbara y Doone.

sábado, 30 de agosto de 2008

VÍDEO CONMEMORATIVO DEL TERCER ANIVERSARIO DE QUÉ FUE DE...?: POR JAVI LENNON

Nuestro amigo y lector Javi Lennon ha creado este vídeo conmemorativo para unirse así a la celebración de este tercer aniversario, que hemos utilizado como cierre a la sección Recuerdos de oro 2008.
Al mismo tiempo queremos dar las gracias todos los lectores y a los autores participantes de esta segunda edición (Shouba, Lucía, Sara Herrera, David Chacón, E. Martín, Kung Fu Master, Miguel (Rubio), Lucky Lee Perkins, Iván, N. Imobach Reyes, Bac Hylon, Juan Antonio, Antonio Ayala, Kanu y al propio Javi Lennon), por su atención y por la calidad de sus colaboraciones. Esperamos que en agosto de 2009 pueda ser posible realizar una tercera edición.

Y sin más dliación damos paso al vídeo, ¡que los disfrutéis!:

miércoles, 27 de agosto de 2008

RECUERDOS DE ORO: "MI AÑO 1970": POR ANTONIO AYALA

Nuestro décimo tercer autor invitado es Antonio Ayala, lector habitual y blogero
¿ HABLAR Y CONVERSAR SOBRE EL PASADO, ES HACER MEMORIA INDIVIDUAL Y EN PARTE MEMORIA COLECTIVA..?
MI AÑO 1970: “ANTONIO AYALA”
Cuando los amigos de la estupenda Bitácora-Blog en la Coctelera: “Que Fue De “, me invitaron a participar en su revista de Agosto, me sentí contento y muy agradecido por la confianza y el interés mostrado. La conversación, una de las claves comunicadoras de los Blogs, seguía así, demostrando su notable vigencia. Vaya en este inicio del artículo, mi más sincero agradecimiento y reconocimiento a “Alex y Juan”.
¿ Y si hablamos del año 1970 ? Ese año fue muy importante en mi vida y en la de mi familia más cercana, ya que fueron nuestros meses de adaptación a los modos de vida en Barcelona, a la que habíamos emigrado pocos meses atrás, por motivos laborales, económicos, de futuro para los jóvenes, etc. ¡Vamos que ya éramos de las últimas destacadas migraciones interiores, a esa gran ciudad. !. ¡ Vaya cambio: pasar del modo de vida de una ciudad pequeña del Sureste, a la gran ciudad y su gran área metropolitana !.Atrás quedaban diversos y destacados elementos del arraigo querido a unas gentes, amigos, paisajes, costumbres, habla, cocina, etc. La experiencia vital, como la de muchos inmigrantes de aquellos años, no estuvo exenta de sacrificios, dificultades, hubo mucha unión y amor familiar, nuevas y gratificantes relaciones personales, que abrieron el horizonte humano, estudiar y trabajar con ilusión, responsabilidad y constancia, de cara al futuro. El balance para la familia, le pongo un Bien Alto, que no está nada mal.
Hoy “Barcelona” sigue siendo un gran crisol y mosaico de pueblos y culturas, muchas provenientes de otros países. La rica diversidad humana está muy presente, destacando mucho, por ejemplo: los intercambios, la tolerancia, la convivencia y el activo desarrollo económico y sociocultural, en múltiples iniciativas.
A continuación, unos breves ejemplos de canciones, películas, y un hecho social, que me llegaron al corazón y agrandaron mi inteligencia, en aquel año 1970. ¡ Espero que sean de vuestro amable agrado e interés!
1. Canciones con Historia que me llegaron al Corazón:

"Amores" (1970) - Mari Trini:
Amores se van marchando como las olas del mar
amores los tienen todos pero quien los sabe cuidar
El amor es una barca con dos remos en el mar
un remo aprieta mis manos el otro lo mueve el azar.
** Opinando: "Amores", una conmovedora y poética historia de amores juveniles, con los aires de nobleza, emotividad, sinceridad y enorme realismo, canción nada blandengue y sensiblera, una de las que más me influyeron en ese año, yo la cantaba mucho, con emoción y un cierto tono de desafinado. Me la grabaron en cinta de audio del popular RadioCassete. Tiene su encanto la cosa, pues yo había visto en directo a la artista, casi 2 años antes en Murcia, mi tierra y aluciné, aparte de lo bien que cantaba, recuerdo su belleza, convicción y sencillez. **. Disco disponible y a la venta. **
"Puente sobre aguas turbulentas" (1970) - Autores: Simon & Garfunkel:


Cuando estés abrumado
y te sientas insignificante,
cuando haya lágrimas en tus ojos,
yo las secaré todas;
estoy a tu lado.
Cuando las circunstancias
sean adversas
y no encuentres amigos,
como un puente
sobre aguas turbulentas,
yo me desplegaré...
Como un puente sobre aguas turbulentas,
yo me desplegaré.
** Opinando: Simon y Garfunkel, dos grandes cantautores, made in Usa, ya famosos por la Banda Sonora de “El Graduado” (1967), la película realmente juvenil y contestataria, de finales de los 60. Uno de mis discos favoritos y eso que lo compré de segunda mano en una tienda de la mítica calle de los Discos de ocasión, c/ Tallers de Barcelona. Hoy esta singular calle junto a las deliciosas Ramblas, sigue con la mejor música de ayer y de hoy: Vinilos y C.Ds., Popsters… La canción, no deja de emocionarme, por ser una bello canto sobre la amistad, la soledad y la mejor comunicación, entre las personas, y el rechazo del individualismo y egoísmo, tan presente siempre, en las relaciones humanas. Disco disponible y a la venta** .

2. Películas con Historia que me llegaron al Corazón:

"El circulo rojo" (1970). Francia. Jean Pierre Melville:

Sinopsis de la Película:
Corey (Alain Delon) es un joven preso que es liberado. Al mismo tiempo Vogel (Gian Maria Volontè), un asesino, escapa de la custodia de un paciente policía llamado Mattei (Bourvil). Corey roba a Rico (André Ekyan), el jefe de la banda a la que él pertenecía. A partir de ese momento, Mattei no dudará en cazarlos.
** Opinando: Me ha gustado mucho, desde los años 60, el cine policiaco y negro, ya en los años 60 y en aquellas inolvidables sesiones dobles, había visto las populares películas de Eddie Constantine provenientes de Francia, por ejemplo. Con el cine europeo, negro y policiaco, de los 70, desarrollé como espectador, un sentido crítico y una dotes de observación psicológica, nuevas. Nada ni nadie era lo que parecía ser, la realidad tenía múltiples caminos a seguir, ya no iba tan solo de buenos y malos. La denuncia, los criterios morales y la crítica social adquirían otra dimensión. Esta excelente película francesa es un buen ejemplo. **

"Un hombre llamado caballo" (1970). EEUU. Elliot Silverstein:

Sinopsis de la Película:
En 1843 un grupo de cazadores blancos es atacado en las montañas de Montana, por los indios crows. Todos ellos mueren, excepto el jefe del grupo, Lord John Morgan (Richard Harris), un inglés que es hecho prisionero y conducido ante el jefe de la tribu, que se lo regala a su madre como esclavo. En el poblado indio, un mestizo llamado Batise (Jean Gascon) le alecciona sobre la forma de huir y, de este modo, se convierte en un guerrero más de los crows.
** Opinando: Esta película es una inteligente reivindicación de temas muy vigentes, por entonces, ejemplos: el movimiento “Hippie”, en sus etapas finales y la vuelta a la Naturaleza, defensa de valores ecológicos incluidos. La reivindicación de las Naciones Indias y su cultura en los EEUU, apuestas por la convivencia pacífica entre pueblos y culturas: No a la Violencia y SÍ a la Paz. La vi en un programa doble inolvidable, cine de barrio incluido y con un ambiente de personas, muy favorable e interesado. Creo que no ha perdido vigencia en sus postulados: me remito al presente. ** Disponible: venta en DVD

3. Hechos de la Sociedad que me llegaron al corazón:
Eleuterio Sánchez (El Lute):
Nacido en una familia de merchante, con 20 años robó un par de gallinas, por lo que estuvo seis meses en prisión. Tres años después participó en el atraco contra una joyería, en el curso del cual murió el vigilante. Condenado a muerte por un consejo de guerra, la pena le fue conmutada por 30 años de cárcel. Protagonizó dos fugas espectaculares en 1966 y 1971. La acumulación de sus 97 causas suponía una pena de más de un millar de años. En 1981 se le concedió un indulto general a todos los efectos.
** Opinando: La falta total de libertad de prensa y expresión, bajo la dictadura del “Franquismo “, hacían de este singular delincuente, un peligroso bandolero al uso. En el año 1970, lo volvieron a detener de modo espectacular, como si fuese el enemigo público nº 1. Yo recuerdo haber comentado con compañeros, diferentes puntos de vista sobre el mismo y algunos defendíamos y queríamos justificar parte de sus acciones, por su lado humano, su entorno de pobreza y miseria, más marginación por ser gitano y que merecía oportunidades y un trato justo. Otros, lo veían como un delincuente peligroso y que hacía mucho daño a la sociedad: así que castigo y cárcel, como mínimo. Creo que fueron diálogos muy enriquecedores para todos y se movieron piezas. Me alegro mucho de que hoy sea un ciudadano más y ejerza de abogado, de modo muy competente. Su autobiografía “Camina o Revienta “, es la mar de interesante e ilustrativa de su vida, realista y en positivo. **

Antonio Ayala

martes, 26 de agosto de 2008

RECUERDOS DE ORO: POR JUAN ANTONIO

Nuestro décimo segundo autor invitado es nuestro amigo de siempre y lector Juan Antonio: 
RECUERDOS DE ORO: POR JUAN ANTONIO:
Empezaré por unos de los primeros recuerdos de mi infancia, o mejor dicho, mi lactancia: María Jesús y su mítico acordeón. ¿quién no se acuerda de la letra..?


“Pajaritos a bailar,
cuando acabas de nacer,
tu colita has de mover,
chu, chu, chu, chu.”
Recuerdo oirla por la tele de cristal grueso, y sobre todo cuando mi madre me la cantaba... ¡aún no sabía ni hablar!
“Las rodillas doblarás, dos saltitos tú darás y volaraaaaaaaás...”
Bueno, esta parte puede sonar algo hardcore, pero desde el punto de vista del niño suena bastante divertida.

En cuanto a superhéroes, he de confesar que el primero que conocí fue Iron Man, aunque con diferencias mi favorito llegó a ser Superman. Primero me llegó a través de la pequeña pantalla, luego a través del cómic. Lo tenía todo: traje de Superman, posturas de Superman, ganas de salvar al mundo y, sobre todo, de volar. ¡Qué peligro! Menos mal que nunca me dio por saltar del balcón de la abuela; Siempre me decía: 'Probaré primero en casa, luego lo intentaré desde el primer piso'. Afortunadamente todo quedó en sueños de chiquillo.
En series de TV la cosa estaba reñida: "E coche fantástico", "El Equipo A", "Falcon Crest" (sí ¿que pasa?, era asiduo al culebrón), "El Gran Héroe Americano", "Curro Jiménez", "Verano Azul"... La que ganó en favoritismo fue "El Halcón Callejero", por la velocidad, inteligencia y heroicidad que demostraba Jesse Mach a lomos de su máquina 'Tutle', con un uniforme casi perfecto y una mirada que atravesaba muros. Era esa combinación de peligro-emoción-seguridad lo que realmente me llegaba.
Entre los recuerdos cinéfilos, me quedo con 'Los Goonies' (1985), un film donde llegué a entremezclar realidad con ficción. Con esta peli se me abrió mucho la mente y la imaginación... llegué a alquilar la cinta tropecientas veces y nunca me cansaba, siempre experimentaba una nueva sensación, que es lo que realmente cuenta. Recuerdo que me llevó mi madre creyendo que sería la típica de machanguitos tipo "Gremlins" (1984), pero nada más lejos que el nombre de la pandilla de Mickey, su protagonista. Dirigida por Richard Donner ("Superman") en 1985, no es casualidad que la historia de Chester Copperpot (un cazador de tesoros mencionado en la película) llegara a mi corazón.



He sido algo escueto aunque he querido ir al grano. Estos eran mis gustos entre 1982-1986, cinco años de mi infancia (dos a seis años) que muy dificilmente podrán dejar de ser tan claros en mi mente.

Juan Antonio

lunes, 25 de agosto de 2008

RECUERDOS DE ORO: POR BAC HYLON

Nuestro décimo primer autor invitado es Bac Hylon, lector y creador del blog:
Descubrí “Qué fue de…” apenas unos meses después de su creación y desde el primer día lo consideré un sitio de referencia y de visita obligada. Siempre he tenido curiosidad por indagar en el pasado de los famosos que más me han llamado la atención, así como saber qué ha sido de sus vidas cuando pasa el tiempo sin que sepas nada de ellos. De ahí el que considere todo un honor y un placer la invitación recibida por sus responsables para participar en la celebración de su tercer aniversario. ¡Y que cumpláis muchos más!

En cuanto a mis recuerdos más valorados, al ser de la quinta del 75, éstos se encuentran especialmente englobados en la década de los 80, año arriba, año abajo. Mi madre me recuerda que, siendo yo todavía un canijo, adoraba series de televisión tan entrañables como “Curro Jiménez” (“Rurro Nenes” para mí) o “La Abeja Maya” (“Sesa Nana”). Las barraqueras que montaba al término de la emisión eran antológicas (desde luego, mis padres se ganaron el Cielo hace ya muchos años). “Barrio Sésamo” (la etapa con la Gallina Caponata y el Caracol Perejil, la siguiente con Espinete no me llenaba tanto, y de las posteriores mejor ni hablemos) era otro de mis programas favoritos. También encontraron un rincón en mi corazoncito los primeros atisbos del ánime en nuestro país: “Mazinger Z”, “Marco” (madre, qué llanteras montaría…), “Heidi”, “Comando G” (aunque luego supiéramos que llegaba censurada y retocada desde EE.UU.)… También disfruté de lo lindo con aquellas coproducciones eurojaponesas: “Ruy, El Pequeño Cid”, “Ulises 31”, “Tom Sawyer”… 
Por supuesto, luego estaban los especiales Disney (aunque siempre he preferido la calidad de las películas a sus productos para televisión) y las entrañables aventuras, en cápsulas de 5 minutos o así, de los personajes de Hannah-Barbera (ese "Oso Yogi", "Maguila Gorila", "Tortuga D’artagnan" o "Pepe Pótamo"… por citar unos pocos…). Y los Looney Tunes de la Warner…
Guardo con especial cariño un audiocassette grabado por mi padre a la vieja usanza (aquello del vídeo era una utopía; mi padre ponía las dos teles en casa en la misma habitación, con el volumen al máximo, y grababa el sonido en el radiocassette de casa, a veces con el inevitable “sonido de fondo”, mis hermanas y yo chillando ante la tele). En él todavía se conservan a una calidad más que aceptable (para el rodaje y el tiempo que tiene) y entre otras cosas, un Programa Especial de Enrique y Ana y… ¡el último episodio de “Jackie y Nuca”! Todavía hoy me emociono al recordar el momento…
Puedo afirmar sin temor a equivocarme que era un devorador nato de dibujos animados (ahora hay cosas que me llaman la atención, pero pocas). Y aquellos dibujos que no podía disfrutar por TV los encontraba en los tebeos. Todavía era demasiado crío como para interesarme por material USA (Marvel, DC… llegarían con el Bachillerato), pero disfrutaba como loco con los “Mortadelos” y los “Don Miki” (ya me gustaría haber tenido entonces la razón suficiente como para saber cuidarlos y guardarlos hasta la fecha actual). Algunas revistas que sí que conservo en un estado más que aceptable son las de “Petete”, junto con algunos tomos de su famoso “Libro Gordo”. Supongo que todos estos dibujos, animados e impresos, son en gran parte responsables de mi afición por el dibujo. Recuerdo copiar (nunca me gustó del todo calcar, y además con el papel cebolla lo ponía todo perdido) todo aquel personaje que me gustara sobre un cartón (pues no reciclé yo nada siendo un mocoso) o cartulina, y recortarlo para jugar con mis hermanas. Sí, también tenía los Clicks de Famobil (luego Playmobil) y las Barriguitas (mis hermanas, antes de que llegara la Barbie y decidieran condenarme al ostracismo), pero hay que ver el juego que daban esos personajillos recortados y coloreados con Plastidecor. Claro que para cuando mis hermanas me dieron de lado, yo ya había descubierto el universo de las figuras de "Star Wars"…

Pese a todo, también había dibujos animados que, o no me gustaban tanto, o directamente aborrecía. Se me hacían muy empalagosas todas aquellas historias en plan “Candy Candy” (que por supuesto mis hermanas adoraban), y le cogía una particular manía a todas aquellas series que venían a sustituir a alguna de mis series favoritas por entonces. Recuerdo con especial “asco” a esos infumables clones marinos de “Los Pitufos”, “Los Snorkels”. Nunca le pillé la gracia (si es que la tenía) a esa serie. Y fue especialmente porque la colocaron en la sobremesa de los domingos en sustitución de… ¡”Dragones y Mazmorras”! ¡Qué osadía! Tampoco me terminaron de gustar series como “Los Diminutos” o “Los Aurones”, probablemente por ese mismo motivo. Aunque ya no recuerdo a qué series sustituyeron ésas…
Por supuesto, no sólo de dibujos vive el hombre. Mientras los mayores estaban pendientes de las intrigas de Angela Channing en “Falcon Crest”, yo era un fiel seguidor de aquellas series americanas de sobremesa en las que interviniera un mínimo de acción y tecnología. Ahí han quedado viejas glorias como “El Gran Héroe Americano” (sin duda, mi favorita de todas, todas), “Galáctica: Estrella de Combate”, “El Coche Fantástico”, “El Halcón Callejero” (esas carreras de bicis con los amiguetes, emulando al prota…) o “El Trueno Azul”. Con los años, las telenovelas y la película de la siesta desplazarían a este tipo de series a la caída de la tarde, así que por entonces lo que hacías era merendar primero y después seguir las aventuras de “El Equipo A” o “McGyver”, con especial mención a “V” (mis padres, fieles seguidores del Teleprograma, nunca me dejaron comprar la TeleIndiscreta para hacerme con las pegatinas y los cómics que ésta traía… por suerte pude intercambiar algunas con el vecino del cuarto…).

La llegada del VHS propició el que dejara de pasar tanto tiempo delante de la tele (“grábalo y ya lo verás luego…”), y mientras tanto mis intereses se iban abriendo camino en otros campos, como el de los videojuegos. Aún tardaría varios años más en hacerme con mi primer ordenador (fue en el 88, un Amstrad PC con 512KB de RAM y una única disquetera de 5’25”), pero pasaría varios años acumulando aquellos enormes ejemplares de la “Micromanía” (cuántos más como yo no caerían presa de aquella fulgurante campaña publicitaria con la chica de “Turbo Girl”). Resulta curioso que viviera toda la fiebre de los videojuegos de 8 bits (para los míticos Spectrum, Amstrad, MSX, Commodore…) sin tocar una sola tecla, únicamente sobre el papel.


Y luego… empieza uno a programarse sus propios juegos en GWBasic y al final acaba como profesor de Informática en la Universidad. Las vueltas que da la vida… Pero me dejo una parte de la historia.

En mis primeros años en el Instituto todavía tuve tiempo para engancharme a la nueva ola mediática que nos llegaba desde el País del Sol Naciente. El fenómeno “Bola de Dragón” iniciaba el desembarco de miles de nuevas series, en una invasión que aún hoy día continúa (aunque ya hace tiempo que dejamos de considerarla como tal, al menos la mayoría). Como devorador de dibujos, tal y como me catalogaba más arriba, “probé” muchas otras series, y casi nunca le hago ascos a unos dibujos cuando zappeo, pero del torbellino japonés me quedo con “Bola de Dragón” y “Los Caballeros del Zodíaco” (impunemente masacrada en su emisión por la entonces nueva Tele5), y que me perdonen los puristas otakus. La de apuntes que tengo “adornados” en sus márgenes con mis estudios de estos personajes…


También por esa época se produjo mi reenganche con los cómics, sólo que ahora me centré más en el material americano (Marvel, editado entonces por Forum, principalmente) y en el japonés, donde aparte de, por descontado, “Dragon Ball”, cataría también aquellos primeros experimentos de Planeta DeAgostini. Lo mejor estaba por llegar, desde luego (también mucha morralla, pero ésa es otra historia). Pero ya no me ha pillado con tanta fuerza.
Al margen de “Los Simpsons”, que comenzaron a despuntar por entonces (pero que, dado que han llegado hasta nuestros días, quizá no debería incluirlos aquí), no recuerdo mucha televisión de aquella época, al margen de lo ya citado, y tengo que remontarme ya a mi etapa en la Universidad para citar series tales como “Seaquest”, aquella de “Robocop” (floja, pero cómo enganchaba), “Cuentos Asombrosos” (también maltratados por la cadena, La 2, en este caso), “Búscate la Vida” (de lo poco interesante que daban en abierto en Canal + entonces, menos mal que un amigo me grababa los excepcionales dibujos de “Batman, The Animated Series”)… Lo cierto es que por entonces tampoco vi demasiada televisión y prefería leer un cómic o salir a dar una vuelta con los colegas, o ir al cine. Fue también por entonces cuando terminé de desarrollar otra de las aficiones con las que actualmente disfruto (y con bastante buena salud): la música de cine y las bandas sonoras (porque lo de tararear inolvidables temas principales de John Williams, Jerry Goldsmith, Alan Silvestri, etc., ya lo arrastraba desde hacía años). Pero me estoy desviando…


Para ir concluyendo, que mucho me temo que me estoy extendiendo demasiado, probablemente me esté dejando cientos y cientos de series, de momentos memorables de la televisión, en el tintero. Hasta situarnos en el momento presente, me dejo fuera casi una década en la que los guionistas televisivos se han puesto las pilas para plantar cara al cine y al DVD, de ahí que en la actualidad contemos con series de excepcional calidad (“Perdidos”, “Héroes”, “Battlestar Galactica”… por citar una mínima parte). Por desgracia, la programación televisiva actual ha perdido mucho atractivo para mí, de ahí que prefiera disfrutarlas en DVD, a mi ritmo y sin intromisiones.
Lo dejo aquí, no sin agradecer de nuevo la oportunidad ofrecida por el estupendo equipo de “Qué fue de…”, y esperando ayudar a que algunos de los que lean esto dejen de sentirse unos “bichos raros” por haber tenido una infancia “extraña”. Ya podéis ver que no habéis sido los únicos.
Un abrazo.

Bac Hylon

domingo, 24 de agosto de 2008

RECUERDOS DE ORO: "MI MÁQUINA DEL TIEMPO": POR N. IMOBACH REYES

Nuestro décimo autor invitado es N. Imobach Reyes, nostálgico lector y amigo desde el año 1993 (época en la que llevaba el mismo corte de pelo que el niño del boomerang que aparecía en "Mad Max 2: el guerrero de la carretera" (1981)) y que nos ha dado su visión sobre sus recuerdos bajo el título de:
RECUERDOS DE ORO: "MI MÁQUINA DEL TIEMPO": POR N. IMOBACH REYES:
Pertenezco a una impresionante y excepcional generación, una horneada espléndida de coetáneos que solemos coincidir en lo mismo: la capacidad innata para pasarlo bien. Pero una diversión bien entendida, no lo que en la actualidad se conoce erróneamente con el mismo término. Disfrutábamos de cada momento como si fuera el último, pero siendo conscientes de que no lo era en realidad, amábamos el riesgo (nosotros inventamos el puenting), pero no arriesgábamos hasta el límite, salvo contadas y malogradas excepciones. Guardo muy buenos recuerdos de mi etapa de niño y de adolescente, es más, me resisto a abandonar la adolescencia, aún busco un equilibrio, una armonía que aún no he encontrado. Tuve la enorme suerte de atravesar mi niñez de la mano de mis tíos maternos, era el único sobrino y conviví hasta los ocho años con tres de ellos, para posteriormente ceder el testigo a mis cuatro primos paternos, mayores que yo de edad. El haberme "criado" en un ambiente sempiternamente adulto ha influido de sobremanera en el hecho de haber disfrutado de mi tiempo como un hombre disfruta de las protuberancias y hondonadas del pecho femenino, con una intensidad impropia de un crío de mi edad. Gracias a ellos, tíos y primos, podría reconocer cada canción, cada cantautor, cada grupo musical y cada cantante, cada película, cada serie de televisión, cada actor y cada personaje, de ficción o real, y es más, lo puedo ubicar con precisión suiza en el tiempo en la mayoría de las ocasiones. No solo he escuchado canciones que muchos de mis quintos no han escuchado en la vida, sino he visto películas, he leído libros y he visto series de televisión que ya nadie recuerda, y eso se ha forjado a lo largo de unos pocos años; sólo tengo veintinueve años, nací en el setenta y nueve.

Cuando era niño y cuando fui adolescente la tecnología influyó de manera decisiva en mi vida, pero de la mejor manera posible. No recuerdo haber dejado de salir a la calle por ver algo en la tele, ni mucho menos por algún vídeojuego, prefería interactuar con otros de manera real que permanecer hipnotizado frente a algún aparato electrónico, y no me ha ido mal, me considero una persona emocionalmente estable y psicológicamente sana, aún siendo considerado por individuos de mi generación como un bicho raro. Jugaba todo tipo de juegos, no sólo el fútbol, por el cual aún profeso una ferviente devoción, sino que hice bailar el trompo, volar una cometa, subía y bajaba mi yo-yó, jugaba a la cogida, a policías y ladrones, al escondite, a los boliches, a la comba, al elástico, al tejo, y aún tuve tiempo para ver la tele, para leer libros y comics, para escuchar música, para jugar con los primeros ordenadores o con la irrupción de las consolas, aunque nunca fueron mi prioridad. Utilizaba los avances tecnológicos a mi antojo, con decisión y criterio, de manera independiente, me daba igual que alguno que otro me remedara en su actitud; tenía claras mis prioridades, y, muy importante, tenía personalidad propia.
Paseaba el filósofo con su discípulo y éste último le preguntó: "Maestro: dime algo bueno y algo malo". a lo que el maestro preguntó "El alma y la memoria". Con esto, y redundando en alusiones, quiero decir que, si no aprendemos nuestra historia , estamos condenados a repetirla, pero ¿por qué no repetirla, al menos en todo lo bueno?


Yo crecí con "Barrio Sésamo", con "La bola de cristal", con "Érase una vez la vida", con "V", con "El Valle Secreto", con "MacGyver", con "El Equipo A", con "Sensación de vivir", con "Mazinger Z", con "Sherlock Holmes", con "Star Blazers", con "Los Caballeros del Zodiaco", con "David el Gnomo", "Heidi" y "Marco", con "Bola de Dragón Z", con "Samed el mago", con "Biniki, la dragona rosa", con "Los Fraggle", con "Los Diminutos", con "Isidoro", con "Daniel el travieso", con los "Looney Tunes" (mi favorito era El Gallo Claudio, digo Claudiooo), con la Factoría Disney ("Chip y Chop: los guardianes rescatadores", sobre todo).
Pero también con "Dinastía", "Los Colby", "Falcon Crest", "Misión imposible", "La tribu de los Brady", "Los problemas crecen", "Aquellos maravillosos años", "Salvados por la campana", "Apartamento para tres" (¡Dios, Suzanne Sommers!).


Leí comics de "Batman", "Spiderman", "Superman", "Los 4 Fantásticos", "Thor", "Daredevil" y "El Increíble Hulk".

También libros de Stephen King, Alberto Vázquez Figueroa, Frederic Forsyth o Arturo Pérez Reverte, entre otros muchos.


Disfruté de películas como las sagas de "Rambo", "Depredador" y "La jungla de cristal", "La chaqueta metálica" (1987), "Apocalipse Now" (1979), las de Steven Seagal, las de Bruce Lee, todos los spaghetti-western de Clint Eastwood, todas la de James Bond (hasta la de George Lazenby), todas las de Bud Spencer y Terence Hill (esos Hermanos Trinidad), "Los Goonies" (1985), "Top Secret" (1984), "Aterriza como puedas" (1980), y un largo etcétera, que por falta de espacio no voy a reproducir.

¿Por qué mis hijos no tienen derecho a recibir una educación similar a la mía, adaptada a los nuevos tiempos que corren? ¿Los valores no son universales y atemporales? Si mi educación y la de otros adultos actuales sanos, miembros de una generación irrepetible, fue "tutelada" por toda esta generación artística ¿qué hay de malo en repetirlo? No somos la generación que más y más graves defectos presentamos, pese a tener un mayor desconocimiento de la realidad, tener más limitado el acceso a la información, a la tecnología, y, en lugar de aprender de ese tipo de detalles, nos limitamos a culparnos, los unos a los otros, educadores (padres, profesores, entrenadores, etc.), alumnos, dirigentes y otros colectivos relacionados con los niños y adolescentes. No se trata de buscar culpable, se trata de buscar soluciones, esa no sólo no es la mejor solución, sino que no es siquiera una solución. Pero esa es otra historia.

Ahora ya les he revelado el secreto de mis viajes en el tiempo, así pues les conmino a que hagan buen uso de su máquina del tiempo, cuando quieran viajar al futuro, recurran a sus sueños, sus ilusiones, sus proyectos, y cuando quieran retroceder en el tiempo, recurran a sus recuerdos. Todos tenemos nuestra propia máquina del tiempo, lo que ocurre es que no todos la saben utilizar, o la utilizan mal; algunos ni siquiera saben que la tienen.
N. Imobach Reyes