sábado, 27 de noviembre de 2010

ASISTIMOS AL CONCIERTO DE VÍCTOR MANUEL

Con motivo de la agenda del "Otoño Cultural", el viernes 26 de noviembre tuvo lugar la clausura el ciclo de encuentros "El mundo que queremos" en el Espacio Cultural CajaCanarias de Santa Cruz de Tenerife. Con el tema "El valor de la memoria", se realizó un debate en torno a "La memoria de la música", que estuvo presentado y moderado por el periodista, presentador y escritor Fernando Delgado en la segunda foto), y que contó con la participación del cantautor asturiano Víctor Manuel (que al finalizar el mismo realizó un concierto acorde con el tema a tratar), el director de cine Basilio Martín Patino, y la escritora y profesora de literatura Fanny Rubio.

Fernando Delgado.

En el coloquio, Víctor Manuel contó diversas anécdotas sobre sus recuerdos musicales. "Las coplas y rancheras que cantaban mi madre y mi padre, y que escuchaba de niño en su casa, y el momento en que descubrí el programa "Discorama", donde tuve mis primeros contactos con la música francesa (Charles Aznavour) o italiana. También explicó que "En mis comienzos musicales me consideraba un pardillo que cantaba canciones insustanciales; y mi canción "El cobarde", que presentó en el Festival del Atlántico de El Puerto de la Cruz (Tenerife) de 1968, no fue admitida como ganadora del certamen, ya que algunos miembros del jurado la consideraron inadecuada por su carácter antibelicista". En una cuestión planteada a cerca de su opinión sobre la Ley de la Memoria Histórica comentó: "Estoy claramente a favor de ésta, mi abuelo republicano y fue enterrado tras ser fusilado, pero muchas otras personas siguen sin poder encontrar los restos de sus antepasados, y que por lo tanto, esta ley es indispensable".
Basilio Martín Patino es un realizador con una dilatada pero atípica filmografía. En el debate habló sobre sus comienzos en la Escuela de Cine de Madrid: "Allí descubrí otra visión diferente de España respecto a lo que había vivido en mi Salamanca natal, que era una zona con orientación política de derechas. En mis años como estudiante conocí a realizadores como Manuel Summers, y cierto tiempo más tarde entré en contacto con otros directores con mayor experiencia como Juan Antonio Bardem o Luis García Berlanga, los cuales, influenciaron a realizadores posteriores como yo, para idear películas que contasen los problemas reales de la sociedad". En la filmografía de este realizador destaca el film dramático "Nueve cartas a Berta" (1965), así como varios largometrajes documentales: "Canciones para después de una guerra" (1971), "Queridísimos verdugos" (1973) y "Caudillo" (1974). "Canciones para después de una guerra" reunió algunas de las canciones más populares en la España de la Guerra Civil y de la posguerra, ilustradas con imágenes  documentales (muchas de ellas procedentes del NODO), fotografías, anuncios y recortes de periódico. Comentó que "Este trabajo fue hecho desde la clandestinidad y tuvo problemas con la censura, motivo por el que no pudo ser estrenado hasta 1976, después del fin de la dictadura franquista. Esto también sucedió con "Queridísimos verdugos", centrado en testimonios reales de verdugos españoles y que no fue estrenado hasta 1977".

Con Basilio Martín Patino.

En cuanto a la visión sobre los recuerdos musicales de Fanny Rubio (en la foto), ella dejó demostrada su pasión y su conocimiento sobre los poetas que admira (Gustavo Adolfo Bécquer, Juan Ramón Jiménez, Miguel Hernández, Federico García Lorca o Antonio Machado) refiriéndose a la musicalidad de sus poesías y destacando la importancia del tono de las mismas.
Finalizada esta parte del acto, se dio paso al concierto acústico que ofreció Víctor Manuel, y donde estuvo acompañado por su hijo David San José (piano) y por Ovidio López (guitarra). De manera intimista e iluminado por los focos del escenario, el artista interpretó algunos de los temas clásicos de su repertorio como "Y salí de romería", "El abuelo", "El cobarde", "Te quiero", "Sólo pienso en ti", "España, camisa blanca" y "El hijo del ferroviario" (que presentó arreglos de blues), junto a otros más recientes como la ranchera "La doble muerte de Juan Diego" (sobre los inmigrantes ilegales que fallecieron en las Torres Gemelas durante el 11-S) o "El club de las mujeres muertas" (contra la violencia de género). En medio de cada una de las canciones, ejerció como moderno trovador realizando sus clásicos monólogos introductorios. De manera muy acertada, los tema elegido para el cierre fueron "Como voy a olvidarte" y "Asturias". El cantautor hizo gala de su inconfundible voz y de su enorme sensibilidad, logrando conectar con el público a través de una de sus armas, la serenidad.
Como en años anteriores, los eventos del Otoño Cultural de CajaCanarias volvieron a estar a la altura, y ya esperamos con ansias las próximas ediciones.

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