jueves, 26 de diciembre de 2019

IN MEMORIAM: SUE LYON, LA LOLITA DE STANLEY KUBRICK


Nació el 10 de julio de 1946 en Iowa (USA).


Era la menor de cinco hermanos y su padre falleció cuando ella tenía 10 años. Por este motivo, su madre decidió mudarse a Los Ángeles para que ella trabajase como modelo infantil. Entre sus primeros trabajos figuraron los catálogos de la marca J.C. Penney. En 1960 fue elegida Miss Sonrisa por la comunidad de dentistas de Los Ángeles. 



Tras acudir a varios castings, en 1959 encontró su primer papel televisivo en un episodio de la serie "Letter to Loretta", mientras que un año más tarde hizo una breve colaboración en un capítulo de "Daniel el travieso".



A principios de los 60, Stanley Kubrick se fijó en ella mientras veía su debut televisivo, y acabó eligiéndola para el papel de la adolescente Lolita, el objeto de deseo de Humbert Humbert (James Mason) en la polémica adaptación de la novela de Vladimir Nabokov. Por este trabajo logró destacar como nuevo rostro emergente, y obtuvo el Globo de oro a la Mejor promesa femenina.




En 1964 dio vida a Charlotte Goodal, la joven que se siente atraída por el Reverendo y guía turístico Lawrence Shannon (Richard Burton) en "La noche de la iguana" de John Huston. Entre 1963 y 1965 estuvo casada con el actor Hampton Fancher (que en 1982 fue más conocido por su labor como guionista en "Blade Runner" de Ridley Scott). Acto seguido, sufrió una mala racha personal con la muerte de su hermano mayor y con un accidente de tráfico que produjo que estuviese dos años en una silla de ruedas. Tras lograr recuperarse, en 1966 regresó a la actuación con el drama "Siete mujeres" de John Ford.






A finales de los 60 y principios de los 70 su carrera empezó a declinar y fue actriz de reparto en films como "Hampa dorada" (1967), "Un fabuloso bribón" (1967), "Cuatro cabalgaron" (1970) o "Evel Knievel" (1971). Por esta misma época actuó en una versión televisiva de "Arsénico por compasión" estrenada en 1969, y fue actriz invitada en las series "Los nuevos médicos", "El Virginiano", "Defensores públicos", "Galería nocturna" y "Love, American Style".



En 1971 se casó con Roland Harrison, algo que fue considerado un escándalo para la época, debido a que él era negro. La pareja tuvo una hija y acabó divorciándose un año más tarde. En 1973 recaló en España para protagonizar en los thrillers "Tarot" de José María Forqué y "Una gota de sangre para seguir amando" de Eloy de la Iglesia. Este último intentó imitar sin suerte la violencia de "La naranja mecánica" (1971) de Stanley Kubrick.



En 1973 también se casó por cuarta vez con Gary "Cotton" Adamson, un recluso que cumplía condena por robo y asesinato, y al que conoció tras visitar a un amigo en la cárcel de Colorado. Después de lograr que le rebajaran la condena, se estableció en Denver y empezó a trabajar como camarera, aunque acabó divorciándose en 1974, ya que su marido volvió a cometer un nuevo robo.


A finales de los 70 regresó a la actuación en varios films de serie B como "Crash!" (1977), "El último día del mundo" (1977), "The Astral Factor" (1978) y "Towing" (1978).  Por otra parte, hizo apariciones especiales en las series "Police Story" y "La isla de la fantasía".


En 1980 hizo su último trabajo interpretativo con un breve papel secundario como reportera de televisión en la película de terror "La bestia bajo el asfalto". Retirada del mundo del espectáculo, entre 1983 y 1984 se casó por cuarta vez con Edward Weathers. Su matrimonio más duradero fue con el ingeniero Richard Rudman, junto al que estuvo unida desde 1985 y hasta 2002. En 1998 confesó en una entrevista que en su juventud tuvo problemas maníaco-depresivos y consumió drogas a raíz del éxito de "Lolita". Posteriormente continuó retirada de la vida pública y encontró la estabilidad emocional. Falleció el 26 de diciembre de 2019 en California (USA), a la edad de 73 años y a consecuencia de una larga enfermedad. 



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lunes, 9 de diciembre de 2019

PALMARÉS DEL FESTIVAL DE CINE FANTÁSTICO DE CANARIAS - ISLA CALAVERA 2019

En la noche del sábado 30 de noviembre de 2019, se celebró la entrega de Premios de la Tercera Edición del Festival de Cine Fantástico de Canarias - Isla Calavera.

El jurado de la sección de largometrajes estuvo integrado por Fernando de Iturrate (presidente), Fran Domínguez, Vanessa Rodríguez Breijo y Luis Adern.



Los premios a la Mejor película y al Mejor guion fueron para la australiana "Little Monsters" (2019), comedia de terror zombie dirigida y escrita por Abe Forsythe, y protagonizada por Lupita Nyong'o, Alexander England, Josh Gad, Kat Stewart y Diesel La Tarroca.  El film es un fresco divertimento con buena dirección, acertadas interpretaciones, estupendo ritmo narrativo, y un guion repleto de sarcasmo (en especial en su incorrecto enfoque hacia el cuidado de los niños y sus molestos hábitos), que quizá resulta más convencional en su desenlace. 




Por otro lado, la película de ciencia-ficción norteamericana "Vivarium" (2019), dirigida y escrita por Lorcan Finnegan, obtuvo otros dos merecidos galardones a la Mejor dirección y Mejor actriz (Imogen Poots). Esta propuesta resultó ser una de las mejores del festival, gracias a su inquietante planteamiento y a su dura crítica al carácter reemplazable que sufre la sociedad de consumo. El largometraje también cuenta una estupenda interpretación de Jesse Eisenberg, que realiza un adecuado tandem junto a Poots; además de contar con una atmósfera y una dirección artística totalmente opresivas.


En el terreno de la interpretación masculina, la española "Amigo"  (2019) de Oscar Martín, obtuvo el Premio Jack Taylor ex-aequo para David Pareja y Javier Botet, los cuales llevan a cabo un espectacular tour de force, dentro de un film rodado en poco tiempo y con escasos medios, pero que sabe aprovechar sus elementos para crear una historia de suspense que va increscendo, y donde el humor negro y las situaciones incómodas, juegan un papel fundamental. La película también fue galardonada con el Premio del Público. 




Pareja y Martín, también asistieron al festival para participar en una charla celebrada el 24 de noviembre, justo después de la proyección del film. Allí comentaron diversas anécdotas sobre la producción, como que el proyecto surgió a partir de la larga amistad entre David Pareja y Javier Botet (algo que les permitió improvisar varias escenas superando sus propios límites), o las dificultades para encontrar la casa donde transcurre la acción.




En relación el Premio Colin Arthur a los Mejores efectos especiales, este fue concedido a la simpática película de fantasía infantil alemana "Jim Button and Luke the Engine Driver" (2018), adaptación de la novela de Michael Ende y dirigida por Dennis Gansel. Este premio también fue, lógico teniendo en cuenta que el aspecto más destacado del film es este trabajo. Esta película, considerada la más cara hasta la fecha de las rodadas en Alemania, tiene previsto estrenar su secuela "Jim Button und Die Wilde 13" en 2020, con idéntico director y reparto. 



Aunque no obtuvieron galardones, otras propuestas destacadas del festival fueron la norteamericanas "Color Out of Space" (2019) de Richard Stanley y "Starfish" (2019) de A.T White (también guionista), así como los animes "Ride Your Wave" (2019) de Masaki Yuasa y "Human Lost" (2019) de Fuminori Kizaki. 



"Color Out of Space", adaptación libre del "El color que cayó del cielo" de H.P. Lovecraft, es un film de ciencia-ficción alucinógeno, donde Nicolas Cage vuelve a ofrecer una de sus habituales sobreactuaciones a modo de contrapunto con una comedida Joely Richardson. Este largometraje, pese a sus problemas de ritmo, cuenta con escenas sobrecogedoras y también destaca por la impecable labor de sus efectos especiales.




En "Starfish", el peso de esta historia papocaliptica recae en el personaje de Aubrey (Virginia Gardner). En su conjunto, es un film correcto, aunque su planteamiento queda ya algo agotado.  

"Ride Your Wave", pese a su agradable propuesta, su belleza visual y la calidad de la animación, resultó excesivamente edulcorada y previsible, aparte que la utilización de la canción principal del film, resulta abusiva, pese a ser clave para la historia. "Human Lost" es una excelente película de ciencia-ficción basada en la novela de Osamu Dazai, la cual cuenta con un excelente y complejo guion acompañado de un ritmo trepidante y una animación espectacular en sus escenas de acción.  






El jurado de la sección de cortometrajes estuvo integrado por Víctor Conde (presidente), Fernando de Iturrate y el propio David Pareja. El Premio al Mejor cortometraje fue para el animado "La noria" (2018) de Carlos Baena, "por su asombrosa narrativa visual y su capacidad para tocar la fibra sensible en el espectador, contando una bella historia de amor filial y de cómo un niño se sobrepone a sus miedos". 



Al mismo tiempo, el thriller "La guarida" (2018) de Iago de Soto logró una Mención Especial "por el excelente trabajo actoral, la puesta en escena y la escalada de tensión que tan sabiamente supieron construir el guionista y el director, que ofrece una excelente muestra del cine de suspense patrio".



El Premio del Público fue para "Amargo era el postre" (2019) de Diego H. Kataryniuk Di Constanzo. Una sarcástica historia de humor negro, con un sorprendente giro final. 











jueves, 5 de diciembre de 2019

ENCUENTRO CON BELÉN RUEDA. FESTIVAL DE CINE FANTÁSTICO DE CANARIAS - ISLA CALAVERA 2019

El sábado 30 de noviembre de 2019, dentro de las actividades del Festival de Cine Fantástico de Canarias - Isla Calavera, se llevó a cabo la proyección de "El orfanato" (2007) de J.A. Bayona, la cual contó con la presencia de su protagonista Belén Rueda, que participó en la charla posterior moderada por Miguel Ángel Rodríguez Villar. La intérprete también fue galardonada con el Premio Isla Calavera de Honor, por su contribución al género fantástico. 



¿Cómo entró en contacto con J. A. Bayona y con la película?


Yo no lo conocía. A mí lo que me enamoró de la película fue que pese a ser una historia fantástica, el personaje de mi marido (Fernando Cayo), es el que nos muestra la evolución de la historia desde el punto de vista real. A Guillermo del Toro (productor del film), siempre le han gustado las historias donde hay fantasía mezclada con lo que los personajes tienen en la cabeza. Me gustó mucho la manera que en J. dirige, es mágico en el rodaje. Es un proyecto que se disfruta más en pantalla grande, ya que las emociones en el cine son muy diferentes a cuando uno ve una película en televisión. 

¿Cómo fue el rodaje?

La película se rodó en una casa en Asturias que tenía su propia historia. La casa estaba abandonada, porque había muerto uno de los niños que la habitaba. La carcoma había hecho estragos, y producción tuvo que trabajar mucho. Pese a su deterioro, la casa aún conservaba algunos retratos. Los técnicos lograron registrar sonidos muy interesantes, que luego se usaron en la película, como el movimiento de la madera.  

¿Cómo afrontó el éxito del film?

En el rodaje, nunca lo imaginamos. Yo venía después de hacer "Mar adentro" (2004) de Alejandro Amenábar, que fue mi primera película tras hacer televisión.

¿Se esperaba que su paso de la televisión al cine fuera a ir también?

No, hace unos años había una barrera entre los actores y el equipo técnico de cine con los de televisión. Por ejemplo, al principio había una idea de que si participaba en "Mar adentro", el público no me vería en un personaje tan duro, y sólo me asociarían con Lucía de "Los Serrano".  Ahora ya todo es más fácil, porque la televisión se ha consolidado como medio. 

¿Cómo fue tu experiencia en el thriller "Los ojos de Julia" (2010) de Guillem Morales?

 Al leer el guion, lo vi como un reto, ya que interpretaba a dos personajes (Julia y Sara). Guillem es un director muy especial y perfeccionista, ahora está en HBO, haciendo series de género muy interesantes El cine de género no sólo requiere buenos actores y un buen guion, también es muy importante el trabajo de dirección. Casi todos los directores con los que he trabajado, viven para sus proyectos.

¿También ha trabajado con directores como Montxo Armendáriz en "No tengas miedo" (2011) o Alex de la Iglesia en "Perfectos desconocidos" (2017)?

Yo suelo elegir los proyectos porque me enamora el guion, o porque deseo trabajar con algún director o actor en particular. Yo he tenido mucha suerte con los directores. En el caso de "Perfectos desconocidos", yo quería hacer la película y trabajar con Alex, pero me coincidía con el rodaje de "El cuaderno de Sara" (2018). Y aunque mi agente me dijo que no cuadraban las fechas, con el rodaje de esta en Uganda, busqué la manera de fuese posible.

¿Se ve como musa del género fantástico?

Yo ya es como si tuviera un bono en el Festival de Sitges. Puede ser como un arma de doble filo y te pueden encasillar, pero es un género muy amplio y diverso. Yo no tengo problemas en morir de miedo en pantalla. 

¿Le cuesta salir de un personaje cuando termina un rodaje?

Eso va por días, hay personajes más intensos y más dolorosos. Lo importante para un actor es la memoria emocional, algo que está muy bien reflejado en la película de animación "Del revés (Inside Out)" (2015).  Aunque siendo madre de niñas pequeñas, cuando ya llego a casa, el personaje se aparta. 

¿Cómo le gusta trabajar con los realizadores?

A mi me gustan los directores que disfrutan trabajando con los actores. Que les guste ensayar con los actores y te permiten improvisar. Se crean unos vínculos que hacen que esas personas con las que trabajas, se conozcan, y da más veracidad. 

¿Cómo han sido tus rodajes en Canarias?

"El cuaderno de Sara" se rodó durante tres semanas en Tenerife, concretamente en Anaga, donde pasamos mucho frío, al simular que esas escenas transcurrían en Uganda. También rodé escenas de interior en la isla para la película Argentina "No dormirás" (2018), y en "Durante la tormenta" (2018), donde tenía un papel de sólo cuatro secuencias.  

¿Qué consejo daría a los actores que están empezando?

Como experiencia personal, aconsejo que si algo te apasiona, hay que ir a por ello. Hay que tener mucha pasión, el camino es complicado, y no todos pueden alcanzar la meta.

¿Cómo ve la actual evolución de los medios audiovisuales?

Cuando empezó el cine, se intentó dar por muerto al teatro, y no ocurrió. Lo mismo sucedió cuando llegó la televisión, que al final no mató al cine. Ahora estamos en un momento de cambio con las plataformas, donde todo se adapta y va a un lugar diferente. 

¿Qué piensa del papel que juega la televisión en la producción de películas?

Es algo muy rentable y bueno para todos, tanto para la industria como para la ficción en sí misma. Ahora con las plataformas, se están llevando a cabo fórmulas que no existían antes, como el hecho de que se emita en este formato antes de que salga en venta.

¿Qué tal fue la experiencia en teatro con la obra "Closer"?

Esta obra la hice con un director relacionado con el cine, como es Mariano Barroso. En el teatro hay muchas diferencias, y se dispone de mes y medio para ensayar, algo muy diferente a como se hace en cine y televisión. Una vez se baja el telón, tu eres el dueño de lo que pasa en el escenario. Además, hay que tener una linea de actuación, porque todo sucede en orden cronológico.   

¿Qué proyectos tiene en el futuro?

Estoy pendiente de rodar una película con Arantxa Echevarría, la directora de "Carmen y Lola" (2018), y estoy rodando una serie titulada "Madres". 




























lunes, 2 de diciembre de 2019

ENCUENTRO CON RICK BAKER Y DAVID NAUGHTON. FESTIVAL DE CINE FANTÁSTICO DE CANARIAS - ISLA CALAVERA 2019


El 30 de noviembre de 2019, dentro de las actividades del Festival de Cine Fantástico de Canarias - Isla Calavera (celebrado en Multicines Tenerife), se llevó a cabo la proyección de "Un hombre lobo americano en Londres" (1981) de John Landis. La charla posterior fue moderada por Miguel Ángel Rodríguez Villar, Daniel Fumero y Ramón González Trujillo, y contó con la presencia del maquillador Rick Baker (primer ganador del Oscar al Mejor maquillaje en competición por esta labor, y que luego recibiría otros 6 premios de la Academia entre 1988 y 2011) y su actor protagonista David Naughton, los cuales también fueron galardonados en el Premio Isla Calavera de Honor. El realizador Juan Carlos Fresnadillo (galardonado un día después con el Premio S.S. Venture) fue el encargado de entregar estos premios. 




David Naughton, ¿cómo fue su primer contacto con John Landis, y qué impresión te causó su guion de "Un hombre lobo americano en Londres?


David Naughton: Conocí a John Landis gracias a una entrevista que organizó mi agente. Fue una reunión bastante informal, en la que él me prestó el guion para que lo leyera.  Al hacerlo, me di cuenta que estaba muy bien escrito y me gustó como estaba definido el personaje, ya que su transformación en hombre lobo lo iba a llevar por el mal camino. Yo había estudiado Interpretación en Londres, y ya sabía lo que era ser un extranjero en esta ciudad, así que accedí a ser el protagonista.

David Naughton, ¿cómo fue su primer encuentro con Rick Baker.?":

David Naughton: La primera vez que vi a Rick, le dije que iba a interpretar al protagonista y él me dijo: "Lo siento por ti". Luego lo entendí. El proceso de maquillaje fue muy duro, por ejemplo, en la escena de la pesadilla, me colocaron unas lentillas de cristal, y aunque esta es muy breve, pase más de 20 minutos con ellas puestas. Por suerte, primero rodamos las escenas que no incluían transformaciones, lo cual fue bueno para construir el bagaje del personaje. 

Rick Baker, ¿cómo se involucró en el proyecto?

Rick Baker: Yo había trabajado con John Landis en "El monstruo de las bananas" (1970), y ya en esa época John Landis había escrito el guion de la película. Ambos éramos muy fans de las películas clásicas de hombres lobo, pero no queríamos que se usasen transiciones de cámara para simular las transformaciones, como sucedía con Lon Chaney Jr. en "El hombre lobo" de la Universal, que se quedaba quieto en una silla. Por eso pensamos que el proceso tenía que ser doloroso.

Rick Baker, ¿cómo elaboró los efectos de maquillaje?

Rick Baker: Se llevaron a cabo mediante técnicas complejas, para la escena que David está transformándose desnudo en el suelo, tuvimos que hacer un agujero en el suelo, y había que irlo maquillando con el torso hacia detrás. Tuve mucha ayuda por parte de mi equipo, en aquel momento muchos eran aficionados, pero hicieron una labor increíble. Decidimos que la cara debía ser la última parte que se transformara. Para el color del pelo, usé el mismo que el de mi perro de aquel entonces, Bosco. 

David Naughton, cómo transcurrió el rodaje y qué significó para su carrera?

David Naughton: Al verme en el espejo con el maquillaje del cuerpo mientras comía pescado y papas fritas, sentí que mi carrera estaba acabada. Sin embargo, la película me puso en el mapa. Después de ella, rechazaba todo lo que me ofrecieran que tuviera que ver con maquillaje. Me ofrecieron muchas películas de terror, pero yo elegía centrándome principalmente en el guion.  

David Naughton, ¿pensaba que iba a encajar la idea de John Landis de mezclar terror con humor?

David Naughton: No había opción al fracaso, John Landis estaba en un momento ascendente, venía del éxito de "Desmadre a la americana" y "Granujas a todo ritmo", y tenía que estar a la altura del proyecto en el que se encontraba. Él logró unir con acierto estos dos elementos, pero para mí, lo más importante era creer al personaje. Fue muy acertado utilizar canciones populares en la banda sonora, como es el caso del "Blue Moon", que se escucha en la transformación, y así contrastaba con lo que se veía en pantalla. 

Rick Baker, ¿cree que los nuevos efectos digitales han desvirtuado las actuales películas de terror en relación a como se trabajaba en la época de la película? ¿Piensa que los efectos físicos han muerto devorados por el CGI?

Rick Baker: En la época de la película, al no existir, utilizamos efectos prácticos. Preparar la transformación de la cara, fue muy laborioso, pero rodarlo, fue muy rápido y efectivo. Cuando fuimos al estreno, vimos como el público se puso de pie y aplaudió con la escena, ya que eso no se había hecho antes, y para mí, fue una gran recompensa. 

Cuando aparecieron los efectos digitales, nos convertimos en dinosaurios. En los 90 yo pensaba que no eran muy buenos. Sin embargo, me asombra lo que se está haciendo hoy en día. No estoy en contra de ellos, pero a veces un efecto práctico es más beneficioso para un actor, y puede ayudarlo con su interpretación. Es lo mismo que pasa con un decorado, ya que el actor sabe donde se encuentra, algo que no ocurre cuando se usan cromas y luego se realiza la postproducción. Sin embargo, me hubiera gustado que en "El hombre lobo se hubieran utilizado más efectos prácticos. Me gustaría que hoy hubiera más combinación de efectos prácticos con digitales, como sucede en las películas de Guillermo del Toro. Al principio pensé que el maquillaje iba a morir, pero ahora hay muchos artistas en todo el mundo y hacen un gran trabajo. Para mí sería muy triste ver desaparecer el arte al que me he dedicado.   

¿Cómo ha cambiando la industria de Hollywood respecto a sus comienzos en ella?

David Naughton: Hoy hacer una película así, daría como resultado algo carísimo. El rodar en Londres dio mucha libertad, y también el hecho de que John Landis fuera el director, guionista y productor ejecutivo, hacía que sólo hubiera un jefe, y daba una libertad que hoy sería imposible de lograr. 

Rick Baker: John Landis me medio mucha libertad para trabajar, y de este modo pude crear al demonio nazi de la escena de la pesadilla. Si embargo, cuando hice "El hombre lobo", había muchos productores y cada uno quería aportar su granito de arena, así que fue un caos, porque tuve que hacer muchas modificaciones.

¿Qué hay de cierto en los rumores de que Max Landis quiere realizar un remake de la película?

David Naughton: No creo que se vaya a hacer un remake, se han anunciado nuevas versiones por parte de Max Landis (hijo de John) o Guillermo del Toro, pero al final no quedan en nada. Yo creo que esto no se va a producir. Lo sí ocurre con los remakes, es que pueden acercar a nuevas generaciones al film original, ya que este sigue manteniéndose fresco. 

Rick Baker, ¿cuál fue su mejor maestro?

Rick Baker: Yo admiro a Jack Pierce y Lon Chaney, pero mi mentor en Dick Smith, y tuve la posibilidad de trabajar con él en "El exorcista".